o hacker o gurú pero los 2 en 1 es imposible

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huelga feminista
Como se habló mucho sobre el carácter partidista o tendencioso del movimiento de protesta espontánea del pueblo #indignados #15m bueno será recordar de paso que cualquiera de las anteriores fueron de naturaleza más violenta y atrabilaria por desordenadas y caóticas en su mayoría; y en aspectos como el sexismo, el respeto y la solidaridad o sus atisbos, es precísamente lo que hace que se pueda concebir alguna esperanza de mejora e incluso cambio frente al inmovilismo atroz del régimen instalao en la mentira y el engaño, si no son lo mismo, hay de sobra de cualquiera. Es el mismo error en el que incurren los que hablan de la protesta ignorando sus motivos. José Ignacio #Wert por ejemplo, se excluye de cualquier responsabilidad con semejante ditirambo, cuando sí la ha tenido, mientras se instala en los mismos datos falsos con que se han venido manejando tan rícamente los mismos estafadores de los últimos 30 años, de forma que por mucho daño que haga, como sus antecesores, nunca resolverá el problema o complejo de problemas que produce la #corruption generalizada y los fracasos reiteraos de los #banksters locales allí donde les parecía, solo a ellos, que tenían 1 suerte increíble y el deseo o la necesidad de seguir de manera cerril por los mismos derroteros, que irán sin duda a peor, si es que se puede. De lo que no cabe duda es que la locura de atizarse millonadas en créditos y recursos, siempre escasos para el resto, pero a sí mismos y que eso se tiene que resolver necesariamente tal y como desean sus negociantes va a ser más recordada que las siniestras risotadas de los hipócritas que las traman cuando se las consienten, con y sin protestas. En el género escatológico quizá ya nadie recuerde los pepinos asesinos que luego eran brócoli en su forma de raíz que se comen cruda, aunque daría lo mismo, otro de esos productos nauseabundos del estado de los vegestorios a los que se descubre su pasao y creo que su presente nazi de donde sale lo mejor, según el relato de Ridruejo, que los ayudó en otra de sus guerras genocidas, hasta sus propias defecaciones, sí, les daban a comer mierda. En el género de las mentiras, también prolífico, la de un profesor de enseñanza general básica que logró convencerme y a los que le escucharan, que en algunos estados de Latinoamérica amaban tanto el idioma del imperio hastal punto de multar a quienes escribían carteles con faltas de ortografía a la vista. Muchos años después, antel diabólico maquinillo de las letras y los números en elque me pusieron algunos aprendices de esos estados cuyas autoridades no tenían otra que ocuparse de multar a los que escribían carteles con faltas de ortografía me di cuenta también, o sea, además de la trola presuntamente educativa de mi infancia quel lenguaje, aquí citao como facultad humana principal y no tanto por cómo se ejecuta ni que multen por su mal uso, que no, ya digo, es lo que configura el pensamiento de forma que los aprendices se sentían poco menos que aterrorizaos por mi destreza al ejecutar las operaciones requeridas en cada tarea hasta con acentos, en lo que para mí llegó a ser una rutina que consistía básicamente en comentar en pocas líneas lo que instantes antes había hablao, esforzándome en la conversación por entender lo que querían decirme sin apuntar al escuchar, o sea, sin que me lo dictaran para anotarlo y después tratar de explicar lo que había que resolver, incluso resolverlo si estaba a mano, siempre dentro de la misma tarea que acababa con el comentario explicativo. Para los aprendices cada cosa, la conversación, el diagnóstico, la explicación o el comentario eran algo completamente diferente y por su lado enuna percepción de la tarea o conjunto de tareas que se parecía a cómo ven sus cuerpos inmaduros los niños de corta edad mirándose al espejo: por aquí unos brazos, por allí una pierna, la nariz, los ojos, etc. pero sin captarse como conjunto.
– Siempres lo mismo, trataba de animar a los aprendices que, si sobrevivían en el empleo me consideraban enadelante algo parecido a 1 demonio y si no yo, a la fuerza era el equipo informático que manejaba cuando traté de adiestrarlos el que debía tener poderes y, a medida que crecían sus influencias en la empresa mediante el peloteo o el alivio en las tareas con actuaciones parecidas a los códigos de circulación con dibujitos para analfabetos o como el de los actores de cine españoles que de no saber interpretar el verso clásico han pasao a atentar directamente contra el teatro antiguo que, en sus explicaciones ya necesariamente tienen que ser adaptaciones modernas pues desde su punto de vista y su formación el verso clásico castellano es impronunciable y se venían a más, era mi puesto de trabajo elque peligraba. Claro que cada maestrillo tiene su librillo. El caso fue que para ejecutar esa tarea o multitarea sufrí a mi vez un lamentable cursillo de formación, así graciosamente denominao en el que incluso creí haber perdido mis facultades de aprendizaje, teniendo en cuenta quen mis años universitarios seguía las explicaciones de los profesores sin tomar apuntes al dictado ni pedirlos, excepto cuando faltaba a clase. Pero no, ésta misma autodenominada formadora laboral que de vez en cuando me asignaba aprendices fue también la encargada de auditar mi tarea o conjunto de tareas, ya digo, con el resultao que me criticó la abundancia de explicaciones que daba a los que llamaban sobrel funcionamiento del bluetooth y cómo activarlo, el correcto uso que se debe hacer de las baterías de litio en su propio beneficio, la diferencia entrel canal y el código para obtener ayuda y alguna más, conloque en 1 conversación sencilla chequeaba siel aparato estaba realmente averiao o era más bien quel usuario no sabía manejarlo. Como me quedara estupefacto por las críticas, la formadora se vino a más y dijo que sí, que bueno, que las explicaciones eran correctas pero que no me correspondía a mi darlas para concluir:
– ¿Cómo es que tú sabes tanto desto? A la auditoría crítica también asistió mi jefa de grupo y a ella busqué con la mirada desconcertado común aprendiz.
– Lo que quiero decir, continuó la formadora, esqueal dar tantas explicaciones estás perjudicando a tus compañeros que no saben tanto como tú. Mi jefa de grupo se encogió de hombros y sonrió de modo bobalicón porque los trabajos son así, hay jefes y trabajadores y los trabajadores deben o debemos hacer lo que manden los jefes. En el trato directo con los que llamaban seguí igual, pues como la tarea consistía en atención telefónica no había forma de trasladar los dibujitos bobalicones de los guiones de la formadora o yo no sabía, pero con los aprendices encontré rápidamente la fórmula del éxito: hablar lo menos posible en su presencia y escribir lo más rápido que podía de forma que rápidamente dejaron de ponerme aprendices y hacerme auditorías.
– Cuanto menos sepas mejor para tí, les espetaba cuando los veía desconcertaos a los pobres sin aclarar tampoco que citaba otra película diferente de los gustos de la formadora ufana que presumía de emborracharse y conducir los findes, pues en su código de dibujitos debía tener el método apropiao para responder a los agentes de tráfico si la pillaban, comoen los anuncios de la tele. Tantos años de haber considerao las enseñanzas propias del lenguaje, considerao como propiedad o facultad humana principal y la filosofía, siesque no son lo mismo comunas vulgares marías cuyos ejercicios de formación se abandonaron a mañas de desertores de las sotanas, por lo general borrachines acostumbraos a lavarse poco, comoen las penurias de los conventos de los que escaparon está produciendo estragos en el pensamiento o las entendederas porque 1 cosa es rezar como loros unas cuantas oraciones religiosas, lo que llaman verbo y otra entender algo. 1 sistema es 1 conjunto de elementos con valor o propiedades cuando funcionan como tales -en linguistics por ejemplo, ques otra ciencia se llaman signos- y que se relacionan de acuerdo a reglas de combinación a las que también se llama códigos, gramática, sintaxis, etc. de forma que se pueden componer o codificar mensajes inteligibles o entendibles que a su vez se pueden descomponer, desdifrar, descodificar o decodificar, poreso son mensajes, si no son gritos como los de los actores incapaces de interpretar, por ejemplo el verso clásico del teatro castellano antiguo, para lo que necesitan versiones intermedias como las de dibujitos del código de circulación para analfabetos o los guiones que se manejan en la atención telefónica.
fiestas Leganés

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