asesinatos por la imagen

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– Las tragedias purgan las de los espectadores, descubrió Aristóteles, las imágenes se han instalado en nuestras vidas, no tienen repercusiones sobre los sucesos en los que son captadas aunque pueden ser el pretexto, pero sí, y más de las que creemos y hasta de las que conocemos, sobre acontecimientos posteriores. Es la vida la que imita las imágenes, el consumismo de cosas, objetos, aparatos, marcas, experiencias, etc. ha sido consecuencia de su multiplicación a través de los medios de comunicación, pero la cosa no termina imitando las apariencias, también imitamos los comportamientos. El problema ahora es que hasta los ejemplos más deleznables tienen adeptos hasta habernos obligado a acostumbrarnos y soportar casi con desdén asesinos múltiples que no tienen nada que ver con los sofisticados relatos de 1 muerto para 1 refinado asesino armado de “razones”, dicho con todas las reservas, perfectamente intercambiables como cromos también las víctimas, pero qué cromos, qué estampas. Los asesinatos de imagen son un nuevo móvil de crimen o de acto de violencia que añadir a los conocidos. Algunos titulares de periódicos y revistas sobre sucesos de estas características:
– Maté la portada de un disco, Yoko, le decía David Chapman, el asesino de John Lennon, a su viuda a través de los que le entrevistaron en la cárcel al cumplirse otro triste aniversario de uno de los crímenes mas estúpidos del siglo XX, cometido en Nueva York, el 8 de diciembre de 1980, “por favor, entiéndeme Yoko, no estaba matando a un ser real, maté una imagen”. “Los niños no saben distinguir los muertos del telediario”, decía el titular de una revista semanal al narrar el crimen que costó la vida al niño de Liverpool James Bulger, de 2 años, a manos de otros dos niños de 10 y 11 años que le secuestraron de manos de su madre en un centro comercial, le torturaron cruelmente y le asesinaron, “de los que salen en las películas”. “Ferri”, fracasado hombre de negocios de San Francisco de 55 años que hablaba 3 idiomas y había trabajado de ingeniero, “mató a 8 personas para contar su historia en televisión”. Ferri se suicidó después del crimen múltiple, pero según una nota que encontraron en su maletín, era un acto premeditado al que pensaba sobrevivir para contar su historia en programas de debates y entrevistas de televisión. “Por el asesinato a la fama: Christian Didier”, extaxista de 49 años, escritor fracasado, llevaba buscando obsesivamente la fama desde hacía años y fue detenido en una rueda de prensa en la que narraba a los periodistas su crimen en estos términos: “Cuando le tuve delante, disparé 3 veces. No se cayó. Increíble su energía, como Rasputín delante del príncipe Yusupov. Me dijo: “Cabrón”. La última bala se la disparé en la frente o en la nuca, ya no me acuerdo. Vi cómo sangraba y se derrumbaba. Entonces me sentí aliviado”, “maté a la serpiente Bousquet”, acusado de colaboracionismo con los nazis por el envío de judíos franceses a los campos de exterminio, “para conseguir protagonizar un telediario”. “8 niños bien” violaron repetidamente a una compañera de clase (de 17 años; el suceso ocurrió en Toulouse, Francia) y lo filmaron todo para vender las fotos”. En España son tristemente recordados los asesinos del rol, imitadores fatídicos de las andanzas de Patrick Bateman, protagonista de American Psycho de Bret Easton Ellis, de los que incluso llegó a publicarse el lamentable relato en los periódicos de noticias. Estos crímenes cada vez más frecuentes se adaptan a un esquema escalofriante: una persona o grupo de personas con las facultades mentales y sociales alteradas, atenta contra la vida de otra persona reconocida públicamente o con crueldad y saña inigualables contra personas sin relevancia pública, o anónimas, fundamentalmente niños de corta edad y mujeres, buscando notoriedad pública (salir en los telediarios) con estos terribles actos. “Resulta difícil aceptar”, decía el editorial de un periódico estadounidense refiriéndose a los asesinatos de turistas extranjeros que se cometen actualmente en Florida y ampliando esta reflexión a otros de parecida índole que suceden principalmente en Los Angeles, Washington y Nueva York, “que existe una nueva cultura criminal para la que el terror y la destrucción son fines en sí mismos”. Esta incomprensión puede ampliarse al secuestro, tortura y asesinato del que fueron víctimas 3 niñas de Alcasser, Valencia, que conmocionó a la opinión pública en el invierno del 92, y otros de parecida índole que, cada vez con mayor frecuencia, salpican de sangre los telediarios y las páginas de sucesos. Si los móviles de todo crimen o acto de violencia son difícilmente comprensibles, la crueldad y la saña con la que se manejan estos asesinos por la imagen es hoy por hoy inexplicable. Algunos escritores han rescatado del pasado olvidado la Bestia ancestral que todos, unos más que otros, llevamos dentro, una reminiscencia de nuestros primeros antepasados, los animales, pero es más lógico pensar en una enfermedad mental y social del futuro, ocasionada por las imágenes, que está dando sus primeros síntomas. Un régimen carcelario severo, con agresiones físicas y vejaciones contínuas, refuerza la actitud destructiva de los psicópatas. La multiplicación de experiencias audiovisuales (para entenderlo tratemos de pensar en un tiempo sin televisión y otros medios de comunicación de masas: así han sido todos los años anteriores a 1969, cuando un ser humano pisó por primera vez la Luna y todos los que teníamos edad fuimos testigos directos a través de la pantalla mágica que por entonces entró en todas las casas y cambió nuestras vidas) no incide de la misma manera en todas las mentes. Si Marilyn Monroe, Michael Jackson y otros muchos son modelos sociales que tienen imitadores de sus apariencias y comportamientos en todo el mundo, Jack el Destripador y Rambo también. Cuando estos últimos pierden de vista los límites que separan la realidad de la ficción, sobrevienen los desastres. Apenas un 5% de la población son psicópatas (enfermos mentales) y/o sociópatas (enfermos sociales por la pobreza, los malos tratos o cualquier otra forma de marginación) potenciales, personas para las que estos crímenes aberrantes son el único medio para protagonizar un telediario y esos diez minutos de celebridad en la televisión que, según Andy Warhol, anhelan durante toda su existencia muchas personas. El 95% restante somos víctimas potenciales. Las Laura Palmer de estas historias ya han sido enterradas y olvidadas, pero la vida continúa para sus verdugos. Los casos reales que se parecen tanto a los de las películas y los telefilms, despiertan una extraordinaria atención en la opinión pública, lo que no es para menos. Las vidas reales de los que las llevan a cabo, son objeto de un debate en el que un número preocupante de personas están dispuestas a estampar su firma en hojas en las que se pide la pena de muerte para ellos. Algunos realmente lo pagan con sus vidas en los países en los que aún conciben esta condena radical, pero la mayoría están encarcelados cumpliendo penas por más de 10 años. Probablemente tienen en sus celdas aparatos de televisión y video, radio, libros y revistas a su gusto. Nada ha cambiado para ellos, viven en su mundo de imágenes y esporádicamente aparecen en ellas al ser recordados los terribles actos que protagonizaron negativamente. Han conseguido ser parte de la película. David Chapman, el asesino de John Lennon, había recorrido miméticamente los pasos de Holden Caulfield, el protagonista de la novela El guardián entre el centeno (1951) en las horas previas al crimen. El célebre relato de Salinger también era el libro de cabecera del adolescente que disparó contra Ronald Reagan y miembros de su escolta para impresionar a la actriz Jodie Foster, de la que estaba enamorado a distancia y a la que acosaba con su correspondencia. Nadie ha encontrado nada en los escritos de Salinger que incite a los adolescentes solitarios a ver un Wanted/Se busca bajo los retratos de personas vivas más reproducidos en los medios de comunicación de masas, como lo eran Ronald Reagan y John Lennon en el momento de los atentados de los que fueron víctimas. Sobre su imagen pública, el escritor Jerome David Salinger (Nueva York, 1919) ha mantenido una actitud hermética a lo largo de toda su vida, radicalizada a partir de 1965, cuando se negó a publicar nuevas obras de ficción en respuesta a los que quisieron promoverle como santón de la cultura hippy. Cumplió su palabra y siendo una verdadera celebridad por los cuatro relatos y el libro de cuentos que se conocen de él, con admiradores en todo el mundo, solo existe un retrato de Salinger, el que le hizo a traición su examigo Paul Adad a través de la ventanilla del coche cuando se despedían, probablemente para siempre. El gesto desencajado, aterrorizado del escritor y el puño con el que amenaza al fotógrafo, es la viva ilustración de su opinión sobre las imágenes. Las víctimas suelen ser mujeres, los verdugos siempre varones. No tiene sentido involucrar a Salinger en los actos de sus lectores de mente más calenturienta, aunque se haga buscando explicaciones racionales a actos tan incomprensibles. Los asesinatos para salir en los telediarios parecen ser el vértice sangriento de unos comportamientos humanos que están siendo modificados total o parcialmente por las imágenes, también en las actitudes amorosas, en los intercambios comerciales y en el trabajo. La confusión entre la realidad y la ficción, tema de El Quijote y de buena parte de la creación literaria universal, se ha magnificado con la invención de las técnicas para captar imágenes y de los medios de comunicación para difundirlas masivamente en todos los rincones del planeta. Las explicaciones, las respuestas, el traducir a términos racionales el misterio de las imágenes para saber cómo están influyendo en nuestras vidas es una tarea pendiente. Es posible que tengan un lenguaje propio aún sin desentrañar y que están pasando cosas que no entendemos porque aún no conocemos ese idioma. Una curación mediante imágenes de probables tendencias psicopatológicas la experimentó el fotógrafo Joel Peter Witkin. Nació en Nueva York, en 1939, junto con un hermano gemelo, pintor, de parecidos gustos a los suyos, y una hermana que no les sobrevivió al triple parto. Sus padres, un judío ruso y una católica italiana, se divorciaron rápidamente por desavenencias religiosas. A los 6 años fue testigo de un accidente de tráfico en el que la cabeza de una niña de 9 años, seccionada del cuerpo en la colisión, llegó rodando hasta sus pies. A los diecisiete tuvo su primera experiencia sexual con un hermafrodita. Poco después, en el servicio militar, le asignaron la tarea de fotografiar los cadáveres de sus compañeros muertos por accidente o suicidio. Se alistó voluntario para cumplir la misma tarea en la guerra de Vietnam. A su regreso estudió arte en Nueva York y sublimó sus terribles experiencias vitales creando impactantes imágenes de cadáveres diseccionados y seres deformes, también humanos, que levantaron olas de admiración cuando se expusieron en los museos norteamericanos y europeos en la segunda mitad de los ochenta. La obra reciente de Witkin es mas artística, mas intelectual, mas complicada, pero los monstruos que fotografió (en una entrevista dijo que él no buscaba a estas personas, que eran ellos los que conociendo su trabajo, le buscaban a él para que los fotografiara) en su primera época y la manera en que lo hizo, destrozó con creces los límites de la violencia en imágenes conocidos hasta entonces. Pero había sinceridad: la obra de Witkin era consecuencia de sus vivencias. Los imitadores que surgieron a la sombra de su fama, buscaban el éxito fácil con el recurso al tremendismo (durante unos años daba pánico hojear las revistas especializadas en fotografía) y hundieron esta tendencia que, de alguna manera, demostraba que una persona podía sublimar terribles experiencias vitales creando imágenes artísticas y alcanzando notoriedad pública con ellas sin causar daño. En La naranja mecánica, la novela de Anthony Burguess y la película de Stanley Kubrick, ambas de importancia pareja (es un caso raro en el que los críticos no saben si dar más valor al novelista que imaginó la historia o al director de cine que hizo de ella una impresionante traducción en imágenes) se plantea en ficción el tema de la curación del mal de imágenes mediante imágenes. El malvado Alex, un adolescente del Londres del futuro que predica y practica la ultraviolencia en el trato con sus semejantes, es reeducado por las autoridades con una sobredosis de sus mismas armas, la música de “el gran Ludwig van” (Beethoven) asociada a imágenes de ultraviolencia real: campos de concentración nazis, bombardeos indiscriminados de ciudades y combates de las dos guerras mundiales, disturbios callejeros sangrientos, catástrofes, etc. A Alex le extirpan la violencia, pero cuando regresa a su mundo, incapaz de levantar su mano para defenderse siquiera, es víctima de la violencia vengativa de sus antiguas víctimas. Esta película fue prohibida en los cines ingleses a la semana de su estreno hasta hoy porque algunos espectadores, lejos de captar la moralina, quedaban fascinados y querían emular al Alex untraviolento de la primera hora de película, aumentando espectacularmente en las calles de Londres los índices de violencia. Los directores de cine Carlos Saura (Deprisa, deprisa) y José Antonio de la Loma (Perros callejeros y una larga secuela) hicieron una traducción española de La naranja mecánica, narrando la vida de los jefes de pandillas juveniles (el Vaquilla, el Guille, el Melones, el Clemen y otros, alcanzaron la dudosa celebridad pública que proporcionan los telediarios y las páginas de sucesos con sus fechorías) que sembraron el terror en las calles de Madrid y Barcelona durante la década de los setenta.
– El Jaro murió el 24 de febrero de 1979″, recordaba el periodista Jesús Duva en un artículo que actualizaba los destinos de estos célebres delincuentes, “cuando apenas había cumplido los 16 años. Un vecino del paseo de la Habana, de Madrid, le mató de un disparo efectuado con un rifle de cazar elefantes. En el momento de morir, el Jaro llevaba en un bolsillo la cartera de plástico en la que guardaba un puñado de recortes de periódicos sobre sus hazañas, que él solía enseñar con orgullo a quien quería oírle. El Jaro y sus troncos fueron un día a ver la película Perros callejeros y desde entonces adoptaron la forma de actuar de los pandilleros del celuloide. En este mismo artículo se dice que actualmente el Vaquilla está escribiendo sus memorias en la cárcel.
– Hay menos violencia que antes, declaró en 1993 Luis Rojas Marcos en 1993, jefe de los servicios de salud mental de Nueva York, pero seña la un rasgo diferencial: “la fascinación que hay ahora por la violencia hace que el causante sepa que va a ser visto por la sociedad, que va a tener acceso al público. Podemos hablar de una violencia mas rebuscada, mas intelectualizada, menos salvaje desde el punto de vista animal (el animal se come a otro animal y no parece que disfrute en el proceso, lo hace por necesidad). La violencia de hoy es mas civilizada (entre comillas), mas preparada para salir en televisión”. También es mas cruel, gratuita, absurda, irracional, etc. El asesinato por la imagen es una enfermedad social tan real como la vida misma que, de momento, no tiene curación y, lo que es peor, parece que está dando los primeros síntomas: esto que está empezando a pasar ahora, solo es el principio.

#unfalert Halloween

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baba de caracol

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Los cables de #WikiLeaks abrieron los ojos a quien lo quiso ver sobre los manejos de los que estabámos siendo víctimas la inmensa mayoría sin comerlo ni beberlo y también, lo novedoso, sobre las tramas que urdían los hilos. Lo más cerca que estuve alguna vez de algo lejanamente parecido fueron los periódicos locales gratuítos y buzoneaos que editaban los constructores de la burbuja inmobiliaria y que, de alguna menera, enfocaban de forma muy precisa sobre los pompósamente llamaos órganos de decisión política. El tiempo y sus dificultades a partir de 2008 han demostrao que todos los periódicos eran así, apenas con diferencias de nivel o alcance de su influencia. No voy hablar de escritura ni de periodismo, pues es evidente que en esos gremios casi nadie lee, sino de información. Entre el deseo, por mucho que se quiera algo, y la acción, que pase lo que sea, hay 1 trecho que es el poder y en esos ámbitos, hasta los más rastreros, hay que tener muy claro lo que se puede o no hacer y decir, aunque se sepa. Puede darse el caso que haya alguien muy informao o que escriba muy bien y quedarse en éso, ahora por lo menos tenemos los blog o bitácoras. Entretenido en las mías, parece que pa lo que hemos quedao los de los escalafones más bajos, llevo semanas intentando reparar los errores que me dan en el escritorio los agregadores de noticias, también conocidos como Really Simple Syndication o por sus siglas RSS, que también se dan por muertos desde hace tiempo. En programación informática lo que no suma resta, así cualquier detalle que no se sabe ni de qué va, acaba entorpeciendo y despistando cuando no se convierte en otro engorro insospechao, a veces enloquecedor. La 1ª salida a mano es cargarse lo que sea, pero volvamos a la prensa basura de hace 1 lustro: 1 cosa es querer y otra poder. Es decir, hay que intentar informarse antes y en esas creo que he descubierto 1 gran cosa. No sé ni donde lo he leído, probable que en varios sitios, pero se dice que en estos tiempos difíciles más allá del titular y las primeras líneas, técnicamente conocidas como entradilla, nadie lee na. Pues éso, ni más ni menos, son los agregadores y con frecuencia ni éso: apenas el titular y las 1ª líneas de la noticia que sea, hasta la más importante. Recientemente me han mandao 1 notificación de mi 8º cumpleaños en 1 de los proveedores de blog gratuítos, pues se pueden tener varios en el mismo, y por tanto también puedo decir que sin hacerles caso a los RSS y sus sempiternos errores, también se vive y se navega, no dejan de verse los blog, titulares y 1ª lineas pero es que ahora resulta que es lo que más me gusta y me explico. La casualidad no existe, solo su ilusión o también que se trata de algo más profundo que no hemos descubierto todavía, por éso antes me daba 1 subidón cuando leía u oía copia o repetido 1 titular o alguna idea destacada de las mías, hasta en boca o pluma de gente importante, de los que parten el bacalao y se llevan la lana, pero ahora o desde hace apenas días, sé que los RSS, es decir, el titular y las primeras líneas los reproducen, multiplican y dispersan automáticamente los blog por sí mismos, aunque el que lo ha escrito no sepa ni lo que son. Lo más parecido serían los robot de Twitter o a esta web conectaos que generan tuit cuando se suben fotos, vídeos y en otras que no controlo o conozco, noticias como las cuentas de algunas publicaciones y medios, pero con muchas o nulas posibilidades de gestión. Todavía no controlo el programa FeedReader, el que tengo por serme ofrecido en la estela del navegador Mozilla Firefox o el cliente FileZilla FTP, es decir, código libre, pero desde que lo tengo lo 1º que miro en las web que visito son los dichosos RSS y no tanto por chinchar al webmaster y que le salgan chivatos de errores en el escritorio como por abrir mi lector o gestor y ponerme a trastear en sus botones. Y lo mismo cuando lo voy a dejar cojo al vuelo el 1º mensaje emergente y me pongo a gestionar canales, pues en esa pantalla todavía no sé cómo se vuelve al lector normal y no me queda otra que cerrarlo hasta la nueva sesión. Es triste pero estoy hablando de algo que solo se abrirlo apuntándome a 1 canal nuevo y de algunas de sus pantallas fundamentales solo sé salir cerrándolo. Eso sí, lo tengo a la última, superactualizao, de forma que he podido descubrir su potencial pa cuando sepa manejarlo.
#QuedaDoPlanalto #FracturaPodemosARV

mal pero bien, bien pero mal

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Puigdemont Bruselas Bélgica

– El dinero en grandes cantidades habla al dinero en pequeñas cantidades en 1 lenguaje que entienden hasta los nacionalistas, Aphra Behn. Las relaciones de parentesco en las familias Hom@ sp? sobre las que organizaciones ocultas han tramao y cometido actos delectivos, así como los colores, 1ª clase obligada en el aprendizaje de cualquier otra lengua, además de la natural o materna a la que se traduce, sólo son referencias en forma de palabras que tienen que tener imágenes mentales o acústicas inequívocas en cualquier lengua, hechos incontrovertibles pero al fin y al cabo etiquetas útiles como las clasificaciones naturales de Linnaeus que no constituyen por sí mismas ni suplantan ni ocultan cualquier otro Sistema por muy útiles que sigan resultando. La propaganda, igual en latín antiguo, es la acción o efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos o compradores, incluyendo escritos, trabajos y canales o medios de comunicación que se emplean en el empenno y está relacionada con las doctrinas u opiniones a diferencia de la publicidad, donde se habla de noticias o productos, incluso información, pero siempre tangible. en la tendenciosidad mayor o menor reside la diferencia, aunque en el fondo se confunden con razón. Mataron la realidad con encuestas ocurrentes, igual que la persuasión, como tantas y tantas cosas se cargaron.
– No se acabará nunca el problema del narcotráfico mientras haya prohibición, que es lo que le da valor añadido ylo convierte en negocio especialmente lucrativo, Misha Glenny en Mc Mafia editao por Destino en 2008. Las oleadas de prohibiciones asociadas a las timbas, triles, estafas pirámide sólo garantizaban el aumento rápido del consumo de los productos prohibidos, censuraos o amenazaos, a veces más efectivas que las mejores campannas de propaganda; que el consumo ilegal se haga de manera desordenada, con peligrosos excesos como los atracones cuando se puede, abren la puerta a fraudes, tanto en las cantidades como en la pureza de los productos puestos fuera de cualquier control y annaden dificultades que sólo refuerzan y hacen crecer el poder de los peores proveedores, casi los mismos que traman las prohibiciones en sus siniestras reuniones secretas.
– Cuanto mayor es el riesgo tanto más se comparte, Richard Gould por aquello del hoy por tí, pues el intercambio como complemento al autoabastecimiento familiar siempre fue el verdadero banco de las sociedades pequeñas y en su caso, mejores de vivir que las grandes, donde sólo se reparte lo de la parte sometida y además que no se reparte, sólo se esconde en otro lao. Aunque suene ridículo por déjà-vu, ya sabido es que cuando dictan prohibiciones y no tienen medios para castigar a los desobedientes, hasta los tiran@s más lerdos saben que cuantas menos prohibiciones dicten más duran sus mandatos, donde suele valer todo menos pal punnao chiv@s expiatori@s, cabeza turc@s, incluso select@s cabecillas elegid@s dentre los grupos de oposición en ciernes que dispersan desa guisa los más canallas entre los canallas. Por fortuna los fondos esfumaos en la tremenda estafa pirámide de Madoff y otros chiringuitos, corralitos, estafas abortadas a su rebufo al conocerse sus efectos y que han hecho saltar todas las alarmas del Sistema que más amanazan quebrar, puesel mercao al que parasitan, al ser innato como el lenguaje y no adquirido por convención social, como el Sistema lo tienen imposible, incluso tramando la hipotética guerra con la que amenazan, quelo reforzaría sin duda, eran como se lavaban las primas o seguros a los créditos de los emprendedores, alma del Sistema, a los que tambaleaban y hacían caer, a veces países soberanos como República Argentina contal de romper los plazos de cobro. Llegaron a darse situaciones enlasquel prestamista era el que cobraba la cuota del seguro obligatorio, la subprime o pago íntegro, sólo que en plazo mucho más corto, las subvenciones de la aministración tan ciega como el dinero que están obligadas a recaudar y gastar y el colmo: muchos emprendedores consiguen rehacerse a duras penas y aún son capaces de hacerles llegar otro pago. lo que ahora denuncian e intentan poner coto los mismos administradores que se lucran de la corrupción que alientan con sus siniestras prohibiciones y a lo que intentan poner coto cuando el Sistema amenaza colapso, es lo mismo que vienen haciendo durante décadas y que además se arreglarían de golpe obligando que el asegurador de los préstamos y las inversiones, las llamadas subprime que han desembocao en la crisis de la deuda, ruina de España o incluso los emprendedores cumplieran escrupulosamente los plazos acordaos pues corromper, casi idéntico en latín sigue siendo alterar, trastocar la forma de algo, adolescentes como Sócrates el griego y Polanski, ambos condenaos por sucesos diametralmente opuestos, costumbres, literatura, proceso, leyes, cursillos, universidades, organizaciones, la misma lengua con la cantinela que iban a protegerlo y luego zas, a la saca con todo preparao para la siguiente fechoría, no porque todos haríamos lo mismo en su lugar, como pretendían si no porque eran los mismos canallas con su misma canallada otra vez, y otra.
– Cuando el martillo pierde la cabeza los clavos se ríen, greguería de Ramón. Acosa@s por todas las trabas y cortapisas inimaginables, a los editores libres sólo nos han dejao el consuelo curar nos legítimo ánimo lucro donando los siempre magros ingresos a las topoderosas organizaciones de voluntari@s y huerfanit@s cuyos capitales opacos al fisco, normalmente muertos o tomándose daikiris, esconden sus corruptos comisionistas en paraísos secretos cuando no se esfuman en las mismas estafas pirámide, paloque se nos pasa la gorrilla oportunamente y si no, telo quita todo el robot que no te deja ni borrarte, como por ejemplo las cuentas bancarias sin fondos o con fondos ajenos, incluso doble y triples, pues no ha habido timba sinla Leibovitz, que es lo que merece tan descarada competencia ventajista como se han tomao los jugadores trampos@s y sus comisionistas Lazarill@ malolientes quelo manipulan todo dejándolo irreconocible. Cuando la corrupción extrema de todo pelaje desplazaron en bandada sus ansias vivas de seguir saqueando, destruyéndolo todo hacia Belgium, Brasil y United States of América vino a significar mayor alivio incluso que cuando les iba bien y no los habían calao ni sus propios promotores que, aunque los acaban pillando y cobrando, realmente estafao el seguro que paga la gente honrada con sus pólizas, debe darles enorme alegría y acopio de certezas el tiempo que pasa entre que queman el rascacielos y lo celebran comiendo marisco también contaminao, como sus fortunas en Miami, sobre todo cuando los mismos am@s que sel@s beneficiaron empezaron a necesitar chiv@s expiatorios. Otra forma de enganno para ponerse el casco, como en otras culturas se ponen pannuelos en la cabeza como semáforos que informan de estaos particulares de quienes los portan, particular lenguaje también de colores que abre o cierra accesos a vidas para las que los pannuelos comunican más incluso que las palabras prohibidas porl@s censores. La contabilidad o cálculo mediante ábacos y otros ingenios que usaban los roman@s del Lazio, en el centro de la península Itálica en sus oficinas, dependencias anexas a los talleres desdelasque se dirigía la producción, como inventaron la comida precocinada, los preservativos, los espectáculos con animales fier@s, incluso aprovechando rituales antiguos y técnicas bélicas primitivas, como la que sufrieron de los cartagineses en Falerno, a las puertas de Roma, batalla que resolvieron porque habían atacado por mar la retaguardia, Cartago, al N de África. Las vías, calzadas, caminos, puentes construídos por las legiones de mercenarios de Roma en sus descansos de las batallas por las fronteras exteriores del imperio, que patrullaban eran a la vez la vía de comunicación más rápida con la capital. Las legiones tenían prohibido y sus generales severamente castigao ni acercarse a varios kilómetros de la capital, dondel orden se encomendó en exclusiva a la guardia pretoriana del tiran@ que actuaba como los terribles Securitys y que en numerosas ocasiones también se fue de las manos.
– Sobre la Ñ revoloteaba la lombriz de la caligrafía, greguería de Ramón Gómez de la Serna. lo de poner a mandar cierto tipo de guardias pretorianas llamadas Securitys a mentiros@s caraduras de pasao turbio como para limpiárselos de lo porpio destruyendo lo común, es también medida defensiva de los propios tiran@ por su propia seguridad, pero ¿tanto? Las encuestas falsas y predicciones de tipo mesiánico o, más exacto y certero decir, los más severos castigos y reveses que recibían a mannas de la realidad latente los iluminaos desa guisa con semejante sarta idioteces que se les escurrían en las operaciones que llamaban de estética, invocaciones que se volvían contral@s propios invocadores con fiereza inusitida, con creencias tan intrépidas y bizarras, de imposible demostración como que algunos hablantes del alemán no supieran pronunciar la palabra yo según su procedencia llamada geopolítica oque la lengua portuguesa era la castellana antes conocida como español pronunciada por borrach@s y que, al menos en Brasil, donde inventaron las célebres nalgas depiladas que se aplicaban porotro lao en las calvas desprovistas de cualquier otra cosa que la indigencia mental más absoluta, vamos, que dejaban ver lo que no había y por tanto los brasileir@a se harían el loco, ellos dicen carioca cuando no entendieran ni papa remitían a algunos al pensamiento de tipo religioso, hacia dioses que habían hecho posible tamanna abundancia. Y hubiera sido fenomenal, de lujo si cuando las cosas iban mal los mismos idiotas de bulto trataos como manadas serviles y calladas en los saqueos no se convirtieran luego en el más pesao y peligroso por ende lastre.

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