cuando NO se quieren enterar

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Platero y yo Andalucía

Algunos cuñaos, los ordenadores y móviles, los melenitas, entre otros, llegan a nuestras vidas con la promesa bajo el brazo de querer arreglar las cosas. Como muchas no tienen arreglo, al menos agitan nuestras existencia con caras, a veces paisajes y objetos nuevos y diferentes. Luego se impote la miserable existencia cotidiana sin otra novedad que se quedan, o nos quitan lo poco nuestro que vale, sobre todo el tiempo perdido, a veces el coche y hasta la pareja, con y sin ayuda de otros que no me cabe duda que serán sus próximas víctimas. El presentismo laboral, estudiado por expertos de las agencias de trabajo temporal, es el acto de hacer presencia en el puesto del trabajo para solventar asuntos personales, llamadas, redes sociales, el café, cualquier otro no relacionado con el objeto del trabajo. Pasa algo perecido en las vidas personales, familiares, aunque la trampa de los expertos es que no investigan a los ejecutivos y jefes de esas agencias ni a los funcionarios, muchos de ellos políticos. Con las encuestas telefónicas pasa algo parecido, y es que solo deben aceptar como respuestas válidas la de los que hacen rellamadas en el trabajo o con móviles prestaos y hasta los suyos. No se me ocurre situación más enrevesada como la que me provoca que los 2 cargos del PP que tuve la desgracia de plantar cara, interponen sus denuncias ante notario. Algo parecido sería depositar información para cubrirse las espaldas llegado el caso, Son temas personales felízmente superados con los que no planeo aburrir, pero las denuncias siempre se han puesto ante la justicia, fiscalía, policía y no miento la que me falta si me la hicieran gorda o los tuviera tan a tiro que solo hubiera que darles el empujón alguien que tuviera motivo. Se me ocurre que el equivalente a todos estos, incluidos los notarios y las cajas fuertes y secretas de los bancos, son los medios de comuncación de otros países, pues los de la #marcaEspaña son casi peor que ir a confesar en 1 comilona con la ministra de justicia y antes fiscal, Lola Delgado, su amigo el ex juez Baltasar Garzón o el comisario de policía jubilado Villarejo que lo grababa todo con y sin avisar. Siempre y cualquiera hacemos lo que podemos por lo nuestro, pero no parece la opción más acertada, ni siquiera deseable, confiar los asuntos personales en manos de otros, y menos poco conocidos.

– Te vas a enterar, yo tampoco lo oí, pues le habían quitado la alcachofa en ese momento al presidente de gobierno, pero estaba convencido que Pedro Sánchez no profería amenazas, o por su ausencia en algunos programas y cadenas, pese a su alta responsabilidad pública, las mata callando. Apenas conozco la imagen pública de los personajes, pero habiendo recibido alguna no tan grave como:

– Lo quiero muerto hoy, atribuida a su enemiga íntima en el golpe de Ferraz que también le cayó en 1 de octubre retransmitido en directo por algunas cadenas en emisiones que duraron 72 horas, creo que si salió indemne o resucitó, lo último sería hacer lo mismo, y menos aún contra alguien que tiene que ver frecuentemente, y por tanto puede decírselo o demostrárselo como M. Rajoy, desde muchos puntos de vista urdidor del golpe realmente continuado, pues también le ganó 2 elecciones además de desalojarlo de la presidencia de su propio partido.

– Siempre contra el aparato, fue lo que recomendó a 1 de los candidatos del montón que optaron a la presidencia del PP, cuando finalmente consumó la suya frente a M. Rajoy. Tampoco se le da muy allá el GPS, ni creo que la calculadora por los resultados que arrojan los indicadores en sus 100 primeros días. Amigos lleva 2 tandas, y no se nota precisamente coordinación en su equipo, ni por las fotos que se ven, hay club en los que no se habla el entrenador con sus jugadores y se sabe casi por accidente. Es tanto el desgaste, que además de no seleccionar bien el parsonal, su puerta giratoria no será como cazatalentos, salvo que se haga para hundir empresas y cobrarse el rescate o el seguro, o porque tiene que echar mano del que pilla, lo que me recuerda que además de la vagancia que me produce andar por ahí en plan pendenciero, ese tipo de comportamientos suele disputarse en bandas, 1 padrino como mínimo en los duelos, por no hablar de los litigantes de los que no hay escapatoria, pues alguna vez se ha visto que los abogados pueden ser incluso más peligrosos que sus clientes. Actos así, en caso de llevarse a cabo, que nadie lo duda vistos los precedentes, necesita la participación de varios, y a mí me dan miedo las manadas incluso aunque no cometan fechorías. Entre otras cosas porque el que decide en esos casos es el más inútil.

Toledo Barcelona diada

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