#justiciapatriarcal | guerra de los sexos

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arde Alcorcón

Carmen Rico Carabias, periodista y escritora de gran éxito conocida como Carmen Rico Godoy, nació en Paris el 30 de agosto de 1939, el fatídico día en el que comenzó la Segunda Guerra Mundial, y murió en Madrid el 12 de septiembre de 2001, el día después de otro día fatídico señalado en los calendarios con incertidumbre. Su madre, la también periodista Josefina Carabias, había salido exiliada de España al terminar la Guerra Civil mientras su padre sufría cárcel por sus ideas políticas. Carmen vino a Madrid por primera vez en 1944. Desde 1955 vivió con su familia en Estados Unidos y se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad Georgetown de Washington DC. En 1959 regresó a su ciudad natal, París, donde realizó un master en Relaciones Internacionales, se casó por primera vez (se casó una vez más) y tuvo su primer y único hijo en estos años parisinos. Entre 1967 y 1971 vivió en Argentina. Hasta entonces Carmen había trabajado de enfermera, fotógrafa de operaciones, profesora de español, traductora, técnica electroencefalografista, secretaria y colaboradora en algunos periódicos y revistas de Paris y Buenos Aires, oficio éste último que se resistía a ejercer para no seguir los pasos de su madre, pero que en 1971 y otra vez en Madrid lo ejerció de pleno en la revista Cambio 16 desde el primer número y luego en Diario 16, Historia 16 y Marie Claire 16 durante bastantes años más. En 1989 escribió el prólogo para la reedición del libro titulado Los alemanes en Francia vistos por una española, que había escrito su madre en 1949 con el seudónimo de Carmen Moreno y en 1990 publicó su primera novela: Cómo ser mujer y no morir en el intento, que fué un gran éxito de ventas y tuvo su continuación en 1991 con Cómo ser infeliz y disfrutarlo. Tripitió éxito con Cuernos de mujer en 1994 y preparó los guiones correspondientes para adaptar al cine sus 3 novelas, cuyas versiones fueron dirigidas por Enrique Urbizu. Carmén también realizó adaptaciones o guiones para Manuel Gutiérrez Aragón y Gonzalo Suárez en Los pazos de Ulloa y en Miss Caribe. En 1996 publicó su primer libro de relatos, La costilla asada de Adán y fué galardonada con el Premio de Periodismo Francisco Cerecedo. En mayo de 1999 apareció su cuarta novela: Cortados, solos y con (mala) leche, editada como todos los suyos por Temas de Hoy en la colección Punto de Encuentro. La neurona iconoclasta en 2000 y una premonitoria séptima y última novela titulada Fin de fiesta en 2001 completan su legado literario, pues no terminó el proyecto titulado Tirar a matar, una novela policiaca protagonizada por una mujer detective. Aunque en noviembre de 1999, cuando entrevistamos a Carmen Rico Godoy para La Farola, decía estar “en retirada del periodismo” siguió colaborando en la Cadena Ser en una sección titulada El sacapuntas de los programas de las mañanas junto a Nativel Preciado, Karmentxu Marín y Esperanza Sánchez entre otras mujeres periodistas a las que no molestará en absoluto que identifiquemos como discípulas de Carmen además de compañeras, y cada 2 días escribía “un billete corto”, como los llamaba Felipe II, para la edición nacional del diario La Vanguardia en la sección titulada Vivir en Madrid. El entrevistador recordará siempre el buen rato que hizo pasar a Carmen con su nutrido muestrario de torpeza periodística y la inmensa carcajada con la que celebró la pregunta: “¿cuando hayan sido resueltas las grandes cuestiones de la humanidad, si hay Dios o no y todos los misterios del Universo, cree que las mujeres y los hombres podremos entendernos y comunicarnos tranquila y libremente?”. Nunca pudimos sospechar que llegaríamos a sentir nostalgia de guerras como la de los sexos, las literarias, las generacionales y todo tipo de guerras incruentas.

“Soy muy pesimista: creo que las cosas están muy bien para unos cuantos y muy mal para cada vez más gente. Cualquiera que tenga un mínimo de conciencia, de lucidez y de acceso a la información puede ver que esta sociedad va hacia algo nada bueno. Lo que sí está todo es muy ajustadito, muy controladito, pero eso no quiere decir que esté bien, sino que lo están manteniendo así para ver cuanto dura”


P: En la solapa de Cortados, solos y con (mala) leche afirma que ahora es rica y hace lo que quiere: ¿cómo ve el mundo desde tan privilegiada situación?.


Carmen Rico Godoy: El éxito del primer libro, Cómo ser mujer y no morir en el intento, fué tan apabullante, tan inesperado y además me produjo unos beneficios también tan inesperados que me llenó de satisfacción. Tiendo a desmesurar mucho todo lo que digo y lo que hago, pero fué uno de esos golpes de suerte que sabes que no mereces, pero que ahí están, como cuando tienes un número que sale premiado en la lotería. Me lo gasté enseguida, que es lo que hay que hacer con estos dineros que llegan rápido y me puse a escribir otra vez, pues si me hubiera dejado llevar por la ola no hubiera vuelto a escribir ni una línea más.


P: ¿Sus libros posteriores corrieron la misma suerte en cuanto a ventas, lectores y adaptaciones al cine?.


R: fueron muy bien, unos mejor que otros aún sin reproducir la primera situación tan fuera de lo normal, pero se venden estupendamente. Eso me ha tranquilizado, pero también me dió más miedo todavía porque ya tengo una responsabilidad con un público que me sigue y eso es ambivalente: produce gran satisfacción y gran terror. Lo más difícil es abstraerse de esas ironías del destino que una siente.


P: ¿Quiere decir que hay diferencias entre el primer libro que escribió libremente y que los otros libros han estado condicionados por el gran éxito del primero?.


R: No, para nada. Todo lo que hago lo hago porque siento que tengo que hacerlo sin estar condicionada absolutamente por nada. De ahí el vértigo, pues igual esta vez la has cagado, pero es lo que crees que tienes que hacer y de la manera que lo sabes hacer. Vengo del periodismo, que es el Encargo por excelencia y con mayúsculas, es decir: 4 folios de tal cosa o una entrevista de columna y media y los temas también por encargo, lo que sí es escribir condicionada. Lo bueno de escribir relatos es que puedes escribir lo que quieras, aunque corres un gran riesgo porque lo que tu quieres puede resultar agradable para el público o no.


P: Seguro que le han elogiado muchas veces los chispeantes diálogos de sus novelas. ¿De dónde saca esos juegos de palabras tan imitados?.


R: Siempre tuve buen oído, toco el piano de oído y desde pequeñita lo he sentido como un don. Se me quedan las melodías y el ritmo de cómo habla la gente, qué dicen y cómo lo dicen, lo cual no tiene gran mérito porque no trabajo sobre ello sino que se me pega, igual que se me pegan los acentos del habla. Soy observadora, también por mi oficio de periodista, y me fijo en cómo la gente utiliza el vocabulario, cómo arregla las palabras al hablar dependiendo del barrio, de la clase social, etc., pero no tiene mérito en mi caso porque tengo ese don desde que nací.


P: Ahora viene la segunda parte de la pregunta que es casi una opinión: esos diálogos chispeantes que también han salido en películas de gran éxito y que fueron copiados hasta la saciedad en las teleseries españolas, vuelven otra vez a la calle, pero esta vez popularizados masivamente. ¿Esos giros, palabras y frases chispeantes regresan a las calles de las que fueron tomados o llegan a la calle reelaborados y digeridos?.


R: Eso es verdad: a fuerza de reproducirlos luego es el modelo final el que reproduce la copia y etc. La gente y especialmente los que vivimos en las ciudades vamos mucho más rápido de lo que pueden ir los medios de comunicación y muchas veces se intentan hacer diálogos que son la última expresión en la calle y cuando sale el libro ya se han pasado. Creo que hay que ir siempre a como habla la gente de verdad y los personajes, o son gente de verdad o no valen nada, pues igual que la gente de verdad, tienen que tener sus mecanismos propios para hablar o para pensar y eso lo tienes que plasmar muy sutilmente en lo que escribes.


“El coche y la televisión han matado la necesidad de leer periódicos y sólo espero que los jóvenes que viven de otra manera, de la misma forma que volvieron al cine, lo que para mí es un milagro, pero que ha sucedido de verdad, vuelvan también a los periódicos”


P: La pregunta obvia en estos casos: ¿es la realidad la que imita a la ficción o la ficción la que imita a la realidad?.


R: Cada vez estoy más convencida de que las 2 cosas son verdad, tanto la realidad como la ficción. La ficción emana de la realidad y por mucho que quieras inventar, ya está inventado todo. Estoy convencida de que todos llevamos dentro cosas que no sabemos que las llevamos, recuerdos, cosas que hemos visto y que no las hemos grabado conscientemente, pero que de repente salen, sobre todo escribiendo, que es una puerta que abres al subconsciente. De repente puedes pensar que te has inventado un personaje maravilloso, pero no te lo has inventado, seguramente existe o lo has leído o rozado de alguna manera. A mí me encanta cuando alguien me dice: ¿cómo sabes que tengo un perro boxer y que vivo en un chalet? y yo no lo sabía, pero…


P: ¿Le ha pedido alguien una parte de sus derechos de autora?


R: Mucha gente me amenaza con pedírmelos. Dicen que su marido es clavado, pero lo que se dice clavado a tal personaje o lo que sea. Eso es lo mejor que te puede pasar, pues quiere decir que lo que has escrito es verdad y tiene una consistencia real. Eso es a lo que aspiramos todos los que escribimos libros: que lo que escribimos sea real, que tenga vida y que a la gente le llegue.


P: De la guerra de los sexos debe ser usted una de las pocas personas que está sacando algo en positivo.


R: ¡Pero yo no he inventado la guerra de los sexos!. Desde el momento en el que había una situación de dominio del hombre sobre la mujer y la mujer se empezó a emancipar y a rebelar, pues es igual que lo que pasó con el colonialismo, que también se puede presentar como la guerra entre negros y blancos, pero claro, los negros se empezaron a rebelar porque estaban hartos de ser dominados por los blancos. Yo he entrado en esa guerra por el hecho de ser mujer y porque la veo todos los días palpablemente y me tengo que defender.


P: Cuando hayan sido resueltas las grandes cuestiones de la humanidad, si hay Dios o no y todos los misterios del Universo, ¿cree que las mujeres y los hombres podremos entendernos y comunicarnos tranquila y libremente?.


R: Es que hay un elemento de poder ahí y ése es el meollo de la cuestión: saber quién manda. Mientras que el hombre no acepte que tiene que compartir ese poder con la mujer seguirá habiendo pelea. Luego hay diferentes frentes: el político, el social, el privado y el de la convivencia individual, que es donde todavía se dan las grandes contradicciones y es donde todavía la mujer tiene que dar la gran batalla constantemente hasta el final. Es una guerra permanente desde que naces hasta que mueres porque en cuanto te descuidas has tropezado otra vez y te encuentras en una situación de dependencia, de sumisión y de no poder ejercer tus derechos, lo que además se desparrama por la vida social y la vida política. De nada sirve que la Constitución Española santifique la igualdad de los sexos y después en la vida privada eso no funcione. Y lo mismo sucede en todo lo demás: la Constitución proclama la igualdad entre todas las personas y eso no sucede en la vida real, y lo mismo con la igualdad de oportunidades. Por eso hay que luchar mucho y siempre. Se emprenden muchas luchas para mejorar la situación económica de la gente y no se hace lo mismo para mejorar la situación personal de las mujeres, con lo que todo queda igual.


“Esta sociedad está basada en un solo principio: no dar nunca nada a quien lo necesita de verdad”


P: Las reivindicaciones de las mujeres fueron esgrimidas tradicionalmente por organizaciones feministas, pero en estos últimos años también están siendo algunas organizaciones políticas, sindicales, sociales, culturales, etc. las que están manteniendo la lucha por la igualdad con la participación de muchos hombres que también despreciamos y deploramos cualquier situación de desigualdad o discriminación entre las personas. ¿Reconoce este cambio en la lucha de las mujeres por la igualdad?.


R: Efectivamente, y así tiene que ser. Menos mal que eso está sucediendo ya porque durante mucho tiempo se han dejado los derechos de la mujer aparte y sólo había asociaciones feministas, muchas de ellas tan radicales que hasta espantaban. Hoy pasa menos, pero antes cuando te llamaban feminista era peyorativo. Cuando algunas mujeres decían “yo no soy feminista” es porque se espantaban de esa cosa tan radical que espantaba a todo el mundo, pero el feminismo fué necesario en su momento y gracias a la radicalización del feminismo se consiguieron muchas cosas. Cuando los hombres inteligentes empezaron a entender que el feminismo es algo que afecta a la humanidad entera, incluso a ellos, y que no se trata de quitarles el poder, sino de repartirlo de otra manera, las cosas suceden con más normalidad. Aunque en el caso de los partidos políticos sí ponen la igualdad de la mujer en sus programas, luego no lo ponen en práctica en su organización interna, o en unos más que en otros, pero solo se acuerdan de las mujeres cuando llegan las elecciones. Antes no importaba porque votaban el marido o el padre, pero ahora…


P: Pero ningún político puede ya echarse al monte con declaraciones extemporáneas ni nada que se le parezca.


R: No, claro, porque se le echan encima. Vale, se ha avanzado una barbaridad, pero hay que seguir avanzando y no pensar que las cosas ya están resueltas porque además, y lo tengo comprobado, cuando bajas la guardia llega otra vez una avalancha de machismo exasperante. También hay generaciones que se van incorporando constantemente a la vida social y este tema tiene que quedar muy claro y hay que luchar todo el rato sin bajar la guardia nunca. Nunca tenemos que bajar la guardia en temas como el abuso del poder y en este tema tampoco.


P: Las personas mayores que todavía pueden contarlo han conocido una situación en la que era normal que las mujeres no fueran a la escuela y no recibieran educación. Ahora en cambio las mujeres son mayoría en las universidades según los datos que ofrecen los medios de comunicación. ¿Cree que esta novedad emancipará a la sociedad entera o qué efectos espera?.


R: Eso es fundamental. No hace muchos años, 30 como mucho, las familias eran más numerosas y además, las niñas no estudiaban, solo los niños iban a la escuela. Incluso hace poco ví en televisión a una chica que contaba que ella quería estudiar, pero sus padres no querían que estudiara porque tenía 4 hermanos varones y tenían que darle educación a esos 4 chicos. Al final estudió y está en la universidad, pero a mí me extrañó que eso pudiera suceder todavía hoy. Sucede, sí, pero el cambio es fundamental, igual que la educación mixta. Antes las niñas iban a unas aulas y los niños a otras y les enseñaban cosas distintas. Ahora todos sabemos que cualquier cambio en la sociedad empieza en la educación, por lo que es un aspecto básico y fundamental. Y ya se están recogiendo los frutos. Hay más mujeres en la universidad que hombres, pero la pena es que la plaga de este fin de siglo va a ser el desempleo y eso va a afectar mucho a las mujeres. Los hombres además parece que se reciclan mejor en la formación profesional que las mujeres, es un recurso como más masculino mientras que a las mujeres parece que les cuesta más trabajo y tienen que estudiar filología inglesa o veterinaria. Supongo que habrá que hacer algo, pero por ahora solo veo la sombra aterradora de que el desempleo haga que las mujeres vuelvan a quedarse en casa otra vez, como desgraciadamente está sucediendo en algunas parejas jóvenes que no encuentran trabajo para los 2: es la mujer la que se queda en casa con los niños y otra vez vuelta a empezar.


P: Me parece que fué en Estados Unidos donde han propuesto que en la adolescencia vuelvan a separarse los sexos en la aulas escolares porque las mujeres maduran antes que los hombres y en esas edades críticas las chicas machacan la autoestima de sus compañeros de clase, que todavía son niños. Este es al menos uno de los argumentos que esgrimen algunos de esos asesinos adolescentes: que sus compañeras clase no les hacían caso. ¿Qué le parece esta medida?.


“Se emprenden muchas luchas para mejorar la situación económica de la gente y no se hace nada para mejorar la situación personal de las mujeres, con lo que todo se queda igual”


R: Esas son las chorradas típicas de los norteamericanos, como lo de plantearse no enseñar a Darwin. Es igual de estúpido. En esa sociedad hay varias devociones como la violencia y el culto al cuerpo que deberían replantearse porque tienen consecuencias desastrosas, pero no creo que la solución venga de separar a los chicos de las chicas. El chico que se frustra se frustrará por cualquier otra cosa y no sólo porque una chica no le mire. Tendemos a abandonar a los adolescentes a su suerte y creo que tampoco es eso, que hay que estar muy pendientes, pero la separación de sexos no es la solución. De hecho en los colegios privados americanos ya tienen separación de sexos y hay colegios para chicas y colegios para chicos. La clase alta siempre tiene recursos para todo y se lo montan muy bien, pero trasladar ese modelo a los que no pueden pagarse una educación privada no es la solución. Otro de los problemas de la educación pública es que no se forma suficientemente a los maestros ni se les paga bien ni se les motiva y tienen que luchar contra cosas como la tele y el abandono afectivo de los niños cuando a ellos nadie les da nada.


P: ¿Pero no había quedado ya suficientemente claro que la televisión es la maestra y la mamá de los niños contemporáneos?.


R: Claro, la tele es la niñera, la mamá y ahora tiene unas tías que son los videojuegos y el ordenador. Los maestros tienen que luchar contra eso y contra las carencias del sistema educativo mientras que a ellos no se les cuida. Los maestros deberían estar más entrenados y también más cuidados y protegidos.


P: Tanto en la publicidad como en la imagen que proyecta el poder establecido parece como si todo estuviera resuelto y no hubiera nada por hacer. ¿Cree que está todo resuelto y acabado y que ya no queda nada por hacer?.


R: Creo que está todo por hacer y sobre todo por deshacer. Soy muy pesimista: creo que las cosas están muy bien para unos cuantos y muy mal para cada vez más gente. Cualquiera que tenga un mínimo de conciencia, de lucidez y de acceso a la información puede ver que esta sociedad va hacia algo nada bueno. Lo que sí está todo es muy ajustadito, muy controladito, pero eso no quiere decir que esté bien, sino que lo están manteniendo así para ver hasta cuando dura. Ni siquiera los liberales saben a dónde van. Además, los de mi generación hemos tenido mala pata con el fracaso de la experiencia comunista, que se ha eliminado de golpe y ha quedado completamente barrida e inexistente. Ahora ya no hay nada que controle los excesos de este sistema. Se han quedado sin enemigo, sin antagonista que es algo imprescindible para que las cosas estén equilibradas.


P: ¿Los flujos migratorios, algunos de ellos tan salvajes, son la expresión de una guerra sorda entre los ricos y los pobres, una guerra que ya no es entre bloques enfrentandos, sino que se libra en el interior de las sociedades?.


R: Eso solo es un síntoma y en lugar de atacar la enfermedad atacamos el síntoma. Me recuerda la idea que tengo de las invasiones de los hunos y demás, gente desesperada que antes venían con armas y caballos. Eso es también lo que está pasando ahora. Y además, los necesitamos. En Estados Unidos es irreversible que más tarde o más pronto haya un presidente latino, igual que una mujer presidente. De momento le ponen puertas al campo cuando lo que hay que hacer es arreglar lo que está mal al otro lado, pues la solución no es meterse en una patera y cruzar el mar. Eso les viene estupendamente a las clases dirigentes opresoras de esos lugares, que se quitan de encima a los parias. Por un lado y por otro me parece horrible y además, las organizaciones internacionales están atrofiadas: sólo se les ocurre hacer la guerra cuando fueron organizadas precisamente para solucionar los conflictos pacíficamente y negociando. Lo único que han inventado es la guerra de Kosovo y la prohibición de fumar.


“Lo más difícil es abstraerse de esas ironías del destino que una siente”


P: ¿Los médicos se convirtieron en los fiscales de los ciudadanos de a pie y actúan como si el suyo fuera un conocimiento esotérico, que ni siquiera tienen la obligación de explicar, solo imponerlo indiscriminadamente?.


R: Son los nuevos sacerdotes, pero no son los médicos, son las autoridades sanitarias, que se arrogan esa autoridad que no tienen con el apoyo de una parte de los médicos que se quieren erigir en sacerdotes de la única verdad establecida hoy día, la que emana de la medicina.


P: Pero fiscalizan la vida cotidiana de la gente.


R: En un país laico los poseedores de la única verdad son los médicos, los nuevos sacerdotes, aunque no todos son así: hay un 60 % de médicos en España que fuman y eso quiere decir que son racionales y tienen una actitud más relajada con respecto a todos estos dogmas y saben que el cuerpo necesita escapes, pero algunos quieren aprovechar esta moda para dirigir a la gente y de hecho impresionan a los políticos. Recuerdo un relato de ciencia ficción en el que en el año nosecuantos el mundo está dominado por los médicos y ejercen su poder de forma que todo el mundo tiene que tomarse la temperatura corporal por las mañanas y otra serie de cosas atroces. Antes era la salud del alma y ahora es la salud del cuerpo.


P: ¿Hasta qué punto es el cuerpo el que rige nuestros destinos? y si esto se lleva al punto que proponen los médicos: ¿ no nos convertirán a todos en animalitos sanos, eso sí?.


R: Pues hay gente que lo sigue todo esto a rajatabla: se toman sus medicinas y su no se qué todos los días para adelgazar, para engordar o para lo que sea. Lo peor que pasa en nuestra sociedad es que desde que naces todo contribuye a eliminar el sistema crítico. Vivimos en una sociedad en la que todo lo que se dice es verdad y eso fué implantado por la televisión, que por rapidez o por lo que sea, nos hace ir a todos como zombis. Para eso hay una etapa fundamental en la vida que es la adolescencia, cuando no quieres ser diferente, sino que te adaptas al grupo y haces lo que hacen los demás.


P: Según algunas opiniones, la sobrecarga de información acrítica y casi sin dejarnos respirar, no ya reflexionar, es una refinada forma de censura. En esa organización prácticamente todos los mensajes se devalúan porque valen lo mismo o se les concede el mismo tiempo.


R: Es una forma de censura, sin duda.


P: ¿Cómo ve la prensa de ahora y la libertad de expresión?.


R: Muy mal y de hecho no quiero participar. Estoy medio en retirada porque no me gusta nada lo que está pasando: no me gusta la concentración brutal de medios de comunicación ni la frivolización de los contenidos en detrimento de la información ni el predominio de la publicidad sobre todo lo demás ni que los medios se hagan a toda pastilla explotando a la gente. Las redacciones están llenas de lo que llamamos “pitufos”, a los que pagan 20.000 ó 30.000 pts. y cuando se cansan cogen a otros que están en la misma situación. Hay una malísima formación de periodistas, mucha ignorancia, y eso repercute en toda la jerarquía, desde arriba hasta abajo.


P: ¿Esta situación se sustenta en el replanteamiento de la propiedad de los medios de comunicación?, pues ahora es evidente que los propietarios de los medios no son editores que han prosperado, sino grandes empresas multinacionales que convierten los periódicos en catálogos de hipermercados.


R: Absolutamente: se dice sólo lo que se quiere decir y se calla lo que no se quiere decir y en esas estamos. Todo eso crea una falta de estímulo en el receptor de los medios de comunicación que ya cree que lo sabe todo y no sólo no sabe nada sino que además es terreno abonado para que vengan esos fascismos aterradores que nos amenazan siempre. Para mantener este sistema de que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres y que no pase nada y todo el mundo esté encantado, eso no se puede mantener eternamente de una manera natural, necesariamente vendrán las guerras por el agua y las guerras por los recursos, pues algún día la Tierra tiene que empezar a dar síntomas de agotamiento. Eso lo ve un ciego. Yo tengo fama de ser muy pesimista, pero…


P: Pues oí versiones que dicen que usted tiene mucho sentido del humor y que la lectura de sus libros es una experiencia bastante divertida.


R: Intento tomármelo a coña e incluso de manera exagerada, pero creo que lo que pienso realmente no tiene mucha gracia. Hace poco Baremboin decía que era pesimista con la mente, pero optimista con el corazón y ésa es mi postura: en lo que puedo racionalizar soy muy pesimista, pero eso no me impide pensar que si quiero mucho a la gente pueden mejorar las cosas. Me apunto a la idea de Baremboin, que me parece un genio.


P: No me resisto a preguntarle por las relaciones de los escritores autores de historias con los directores de cine que las plasman en la pantalla, tema en el que usted tuvo numerosas experiencias.


R: Cuando un productor compra los derechos de una novela para llevarla al cine, en ese mismo instante ya no te pertenece el libro y a partir de ahí… Esto es más fácil decirlo que hacerlo y la verdad es que yo tuve bastante suerte en este aspecto: las versiones de cine que se han hecho de mis libros, al menos algunas, son casi mejores que los libros, pero el cine se ha alimentado desde que nació de los libros y tenemos que comprenderlo. Lo que no sabemos nunca es por qué un productor compra los derechos de un libro: a veces es solo por un aspecto, una tesis o un personaje y eso, apoyado en un texto literario, ofrece versiones sorprendentes e incluso contradictorias en ocasiones. Hay más ideas en la gente que escribe que en la gente que hace cine y a veces se nutren bien entre sí y otras mal.


P: No sería más honesto que los directores de cine cogieran únicamente la parte que les gusta, sean los diálogos o algunos personajes, y dejaran el resto de la obra literaria en paz.


R: Algunos lo hacen, depende de los casos: normalmente compran una novela de éxito que no leyeron para aprovecharse de la promoción y del autor y los resultados puede que no tengan nada que ver con el original, lo que ofende a algunos, pero un autor no puede vivir pensando en eso.


P: ¿Conoce La Farola?.


R: Sí, la suelo comprar y me parece un invento genial.


P: No es un invento: en la prensa siempre hubo vendedores en la calle que voceaban los periódico e incluso repartidores en los domicilios, suscripciones y demás. Se perdieron muchos puestos de trabajo e incluso lectores a cambio de prácticamente nada.


R: Ha desaparecido en el mundo entero además. Esa es la realidad.


P: ¿En esos intentos que se quieren hacer por revitalizar los periódicos diarios, lo de volver a la prensa voceada en la calle no es un fórmula que puede volver a atraer a los lectores?.


R: Me temo que no: leer un periódico forma parte de otras muchas cosas, por ejemplo del hábito. Desde el momento en el que todo el mundo va en coche a trabajar y desayunamos a toda pastilla no lo veo muy factible. El coche y la televisión han matado la necesidad de leer periódicos. Espero que los jóvenes que viven de otra manera, de la misma forma que volvieron al cine, lo que para mí es un milagro, pero que ha sucedido, hagan lo mismo con los periódicos.


P: ¿Se acabará el papel?.


R: Se acabará el papel pero porque se acabarán los árboles. Una de las cosas que no consigo explicarme de la era informática es por qué cada vez hace falta más papel: la informática ha duplicado o triplicado el gasto y la necesidad de papel. Los libros gastan una mínima parte del papel, todo lo demás lo consume la burocracia con la que nos abruman llenándonos de papeles. ¿Ha visto cómo van ahora los niños al colegio, cargados con unas maletones enormes con los que no pueden ni cargar?.

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#inquisition S A since 1232

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En realidad nunca se fueron, al menos en España, donde por desgracia se inventó algo parecido antes incluso que llegaran la imprenta, la tinta y el papel de China. En los llamaos siglos de oro culturales, el XVI y el XVII, cuando en el imperio de los Austria no se ponía el Sol, eran los conocimientos en vientos, mapas de navegación y cómo se hacían tran tremendos barcos de madera hasta sus últimos detalles, lo que se protegía, como se ve en las películas de piratas, donde antes de hundir el barco siempre trataban de tomar su control, igual que usar barcos españoles capturaos de los que incluso se conserva el nombre, los mismos por los que se esquilmaron los preciosos bosques de robles y pinos cercanos a las costas y ríos navegables pa los palos y listones, casi tan emblemáticos como las banderas negras de la calavera, pero desde la #Revolution industrial lo único que se protege es cómo se somete y pisotea al pueblo por parte de 1 infame plaga chorizos como no se ha visto nunca. Si Vds mantienen blog, algo que les recomiendo y casi les deseo, pues no se me ocurre otro pasarratos tan barato y a la vez tan provechoso (lo emparentaría con los libros de autoayuda si no tuvieran tan mala prensa) seguro que ya saben de la importancia del título junto con la foto o vídeo con que se inlustran, y por supuesto las etiquetas que lo ponen a tiro, pues casi que los teníamos hasta que han empezao a gustar o disgustar a los propios ladrones.
– No nos dejan decir na. ni el santo del día; mandé que se supliese lo suprimido con la letanía y el credo y ni eso se consintió, se quejaba en fechas relativamente recientes el célebre editor Mencheta, que fue 1 sujeto, del rigor con el que se ejercía la censura contra sus periódicos. En la Historia crítica de la #inquisition española Juan Antonio Llorente, que antes fue secretario del autodenominao santo y oficio en Madrid a finales del siglo XVIII, retrasa su origen hastal año 1232. Todas las sociedades Hom@ han tenido y tendrán sus disidentes, heterodoxos más o menos solitarios o en grupos derrotaos de perdedores, pero nunca tanta brutalidad tan masiva como en la Europa de los siglos XVI y XVII (se dice que la temática de la brujería, quese daba por hecho cierto, en vez de negarse como en otras épocas, antes y después, fue producto de la imprenta recién llegada a Europa desde China, donde había sido inventada junto con la tinta). ¿Cómo se pudo llegar a creer que alguien podía volar por el aire y recorrer largas distancias montada en 1 escoba? Entre los años 1550 y 1650, 100 años de locura, la vieja Europa sin excepción se convirtió enuna inmensa pira humana. Se estiman 500.000 convictos y confesos de brujería y no sólo Juana de Arco los quemaos en las diferentes hogueras por doquier. Comunos cardan siempre la lana, normalmente los mismos, el epicentro de la quema se situó en Alemania y sus más encendidas llamaradas se propagaron por Suiza y los Países Bajos y un poco más apagadas llegaron alas regiones mediterráneas. Más o menos, las hogueras fueron frecuentes durante los años citaos en las regiones que habían sufrido cualquiera de las interminables guerras de religión entre sectas del mismo grupo, es decir, católicos ortodoxos contra los llamaos protestantes y otros heterodoxos y en general, los perdedores mientras quen otros laos las hogueras venían de antes contra judíos y árabes, luego donde no fueron tan frecuentes en los años más virulentos, se dilataron mucho más enel tiempo. Además de las impurezas raciales, eran delitos gravemente penaos pactar conel diablo, viajar porlos aires a largas distancias montadas en escobas, mantener reuniones ilegales en los llamaos aquelarres, adorar al diablo, besarlo bajo la cola, copular con íncubos, diablos masculinos dotaos de miembros fríos como el hielo, copular con súcubos, versión femenina de los íncubos, provocar granizadas, destruir cosechas, secuestrar y comerse niños desaparecidos entre otros. Las confesiones de haber cometido semejantes cosas, como si fueran posible no ya hacerlas ensu mayoría sino también confesarlo, se obtenían mediante terribles torturas en las que los acusaos deseaban la muerte antes que seguir soportando el tormento. Johann Matthäus Meyfarth, contemporáneo de las cazas de brujas y testigo de cómo se obtenían sus confesiones describió:
– He visto miembros despedazaos, ojos fuera de la cabeza, pies arrancaos de las piernas, tendones retorcidos en las articulaciones, omóplatos desencajaos, venas profundas inflamadas, venas superficiales perforadas, víctimas levantadas en alto, mantenidas cabeza abajo (estrapada), dando vueltas colgadas, verdugos azotando conel látigo, golpeando con varas, apretando con empulgueras (grilletes), cargando pesos, pinchando con agujas o enel potro con clavos, atando con cuerdas, quemando con azufre, rociando con aceite hirviendo, chamuscando con antorchas. Sino se obtenía la confesión o se retractaban solía haber otra ronda de torturas en laque aparecían cómplices y otros asistentes alos aquelarres o reuniones ilegales igual de inadvertidos. Con la confesión así aceptada las víctimas obtenían con frecuencia el privilegio de ser estranguladas momentos antes de ser quemaos en la hoguera. Otros contemporáneso de la quema de brujas citaos por el antropólogo Marvin Harris como Giambattista della Porta, contemporáneo de Galileo, describieron 1 ugüento corporal alucinógeno de tono verdoso que provocaba un sueño profundo de lque cuando se despertaba narraban visiones fantásticas como lasde los relatos de otros contemporáneos como Miguel de Cervantes en Los trabajos de Persiles y Segismunda o William Shakespeare en Hamlet e incluso los confesos antela #inquisition cuyo agente alucinógeno, incluso al tacto parece ser la atropina, otro alcaloide contenido en la mandrágora, el beleño y la Atropa belladona conocidas en Europa desde antiguo, ya citadas por Hipócrates, quese considera padre de la Medicina, como somníferos, aunque se desconoce cómo las preparaba. Desde casi siempre por tanto los escritor.es & español.es se han tratao de dar a conocer a hurtadillas, por ejemplo recitando coplillas de su invención en los entierros de otros escritor.es. La pintura más conocida del romanticismo español representa la escena en la que Zorrilla se reveló a un puñado de intelectual.es local.es enel entierro extramuros de Mariano José de Larra, que se había suicidao pegándose un tiro en la sien, según algunos tras un desengaño amoroso, según otros apesadumbrao por los males de la patria de manera parecida a como ahora se suicidan los inversores de capitales bancarios tras los batacazos de la bolsa o la vida, como se sabe. El propio Zorrilla que se revelaba desa guisa huyó poco después de la trágica existencia que España ha reservao a sus escritor.es a México donde quizás por su audacia entró al servicio del tirano local. Quiso la fortuna que en un viaje que hizo de incógnito a la patria se produjera el magnicidio de su protector mexicano pasado a su vez por las armas de forma que Zorrilla que por momentos se había sentido a salvo se tuvo que quedar entre nosotros pa soportar la bohemia y la tunda de desprecio de sus contemporáneos hasta que murió en la indigencia y el desprestigio hasta el punto de consagrarse tras su muerte que así es, así parece la cosa en esta tierra tradicionalmente regada por la sangre de los escritores. En otro acto no se sabe si de homenaje o de protesta por el asesinato a tiros de otra escritora rusa celebrao en Barcelona otro escritor de éxito alemán o francés que escribe en inglés y vive de incógnito en Barcelona, todas las precauciones son pocas, se declaró sobrecogido por la candidez de quienes ordenaron ejecutar un atentado gasteril con el reguero de sangre que dejan los asesinatos y de una mujer escritora además cuando la palabra, especialmente la escrita que hay que descifrar leyendo parece haber perdido to valor. Más realista o más moderno el topoderoso Javier Solana que en una reencarnación anterior ya fue ministro de educación y de cultura, citado como autoridad incluso por el mismísimo Fidel que con motivo de una visita a Turquía celebraba el tacto de las autoridades turcas en sus aspiraciones europeístas por haber presentao como héroe abanderao al delincuente que mató a tiros en una concurrida calle a otro escritor. Bienvenidos los turcos a la Europa de las subvenciones a la agricultura y los premios rurales a los desconocidos que exigen controles ferreos, cuando no a tiros sobre lo que escriban los demás, a ellos que los registren mientras que los embajadores culturales son los que se cortan o les toman el pelo los que les manejan como productos en la sombra a beneficio de los niños pistoleros al tiempo que exigen a gritos o gruñidos que se recorten las libertades ajenas, especialmente la de expresión a sus paisanos con el pretexto que es demasiao, sobre to la de los que hilan las palabras cuando lo que ha molao siempre es pegar saltos común energúmeno y gritar como si se estuviera reuniendo una piara de cabras en pleno monte.