Asamblea al sabotaje

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15mfrentealcongreso.1

Bansiyou al Horrella, la pensión Libertad plantada en la plaza #Tahrir el #25e 2011, día de los #cops del criminal tirano Mubarak de Egypt, es rigorosamente el inicio u origen común de la forma de protesta conocida como #yeswecamp. Las revueltas #jazminRevolt comenzaron #17d 2010 en @TunisiaTrends, cuando se quemó a lo bonzo el joven programador informático Mohamed Bouzizizi, #sidiBouzid es su más célebre hagstag que se sigue utilizando, la más rápida también en el resultao, a lo mejor porque pilló por sorpresa: derrocar al tirano ya casi olvidao Ben Alí y su siniestra familia, y celebrar elecciones. #12f 2011 contra #censorship en Spain, la nefasta #leySinde por la que se imponían condiciones de usura y saqueo intolerables a cualquier otra cosa que no fuera del régimen de #corruption y nepotismo que llevó al país a la quiebra económica con el 20% de la población sin empleo con tasas del 50% entre los jóvenes y sin perspectiva apenas fue 1 simulacro en el que muchos, más de 1.000 presenciales, pues era realmente 1 abucheo y otros tantos por Internet, puede que muchos más curiosos que estábamos probando lo que contaban los medios de comunicación convencionales de las árabes. ¿Cómo era posible tal cosa? A mí me interesaba la factura, apenas ver cómo se hacia éso, y fue sobre la marcha que me uní a otros que incluso se habían preparao pa la ocasión, con los que sigo conectao varios meses después, con la revuelta ya extendida de modo imparable. Conozco 2 etapas históricas en el sentido de verídicas, reales, no inventadas en las que Asamblea lejanamente parecidas al #15m fueron habituales. Las 1ª, a las que el cómico Aristófanes dedicó piezas maestras como Las nubes, con Sócrates en el elenco personajes, años después condenao a morir bebiendo cicuta en 1 de ellas, aunque no tuvo relación directa pues los años que pasaron entre los 2 acontecimientos fueron 20, lo que da idea de la duración del fenómeno asambleario, y Las avispas, la más célebre, en la que juzgan 1 perro, tuvieron sentido jurídico, la al parecer acendrada manía de juzgar de los atenienses, pero con aténticos juraos populares que proliferaron debido a las continuas guerras con sus vecinos que a veces llegaban hasta sus murallas ocupando los campos y pequeñas factorías de los alrededores y llenando la ciudad de ociosos que vagaban por las calles y plazas y que en los procesos recibían comida, difícil de obtener en esas condiciones y algún pago en metálico. Las 2ª tuvieron sentido mesiánico de tipo religioso, el advenimiento del redentor en el medievo al pasar del feudalismo, relación de dependencia a la burguesía y el comercio aún incipientes de las concentraciones humanas, burgos o ciudaes. Seguían siendo grupos o bandas que se concentraban o reunían en 1 tarea en común no necesariamente del gusto de las autoridades que se hacían las auténticas según cómo las combatían. Es el fenómeno de las herejías y también de la #CazaBrujas, pues se extendieron desde el siglo XI al XVII en Europe y desembocaron en la división religiosa con los protestantes y la división por países que siguieron librando sus batallas y guerras, a veces de 100 años, las últimas extendidas por el resto del planeta, con medios ca vez más sofisticaos.
-Pese al abultao número de confesiones que obtuvieron mediante la tortura haciendo recaer la prueba de cargo en las víctimas, hasta 500.000 entre los siglos XVI y XVII, el 82% mujeres, muchas viejas indefensas a las que arrebataban sus posesiones en los temidos procesos de la odiada #inquisition fundada en 1232, apenas existen historiales de brujas autorreconocidas, Marvin Harris. Organizarse en secreto y cuestiones como el liderazgo solo son características, rasgos distintivos, circunstancias y a veces accidentes de estas Asamblea de comunes o iguales, igual que los resultaos que obtienen. Del #15m solo es reconocible la forma de tratar de organizarse y no tanto el parecido con cualquier otra versión. Por parte de los grupos, dirigentes y regímenes dominantes siempre hubo interés por los disidentes, herejes, bandas, descontentos, #indignados sin importar su número o motivo por la cuestión elemental de su propia superviviencia, casi como movimiento reflejo, siguen siendo los que les ha salido bien lo suyo, aunque por fortuna no siempre y de diferentes formas, también se puede ganar por deméritos del oponente.
– Mi explicación de la gran locura de la brujería, entre las expresiones más absurdas y extremas de lucha interna, es que fue en gran parte creada y sostenida por las clases dirigentes como medio de suprimir oleadas de mesianismo (competencia) y así tratar de perpetuarse en el monopolio de la riqueza y el poder, Harris. Pérdidas del ganao y las cosechas, mortalidad infantil y enfermedades, achaques, infidelidades, esterilidad, locura y casi cualquier otro suceso ocasional eran resueltos con matanzas y persecuciones exterminadoras y en ocasiones extenuantes. El empleo de la tortura con el que se conseguían confesiones a veces imposibles (defenderse de acusaciones falsas y a veces estrafalarias sin pruebas solo puede funcionar masivamente cuando la prueba de cargo se hace recaer sobre las víctimas) y nuevas listas de sospechosos, apenas era el perfeccionamiento de métodos empleaos desde el siglo XIII contra la disidencia, aunque por hacerla mayoritariamente sobre mujeres siga generando controversias. Por lo que he visto en las Asamblea #15m como igual del resto asistentes, solo ganan fama y son conocidos por sus nombres de pila los saboteadores, a veces varios haciendo guardia por si fallan los que van de mano, que exigen comer gratis porque dicen que sobra la comida, que rompen cualquier acuerdo sobre comportamiento y protocolos de forma que se tienen que replantear constantemente, y otra parte importante de los asistentes a las Asamblea que centra sus esfuerzos en reconocer y hacer cumplir los derechos de los reventadores a decir y hacer lo que les venga en gana en ca momento, así como la dedicación de sus esfuerzos más loables a la reeducación de estos casos perdidos que se refuerzan en ca desastre que provocan. Es parecido al fenómeno de la picaresca, que tiene que ver lejanamente con la brujería, si no son 2 caras lo mismo, aprovechaos a lo suyo, igual que los que vienen a sumar adeptos, pues sucedió o empezó a suceder por la misma época. Apenas se trata de salirse ca 1 con la suya, pues por moor de la igualdad en el trato parece que se está obligao a sacrificar los elementos y esfuerzos más loables, inasequibles al desaliento, a los peores, que además se vienen muy a más con la sutileza de obligar a los más aptos a tener que convencer al resto, algo parecido a someterse al grupo, mientras que los otros solo necesitan que nadie pueda ni enterarse siquiera del intento de forma que nunca se asiente de hecho ningún grupo de semejantes independientemente de como se haga o consiga lo que sea. Yo sitúo la raíz del problema en la recompensa: los poderosos del medievo quemaban brujas falsas, en su mayoría ancianas (también había deportaciones masivas de población) pa apuntalar y hacer sobresalir el poder destructivo de los pícaros que gozaban y siguen gozando de to tipo de ventajas de forma que nunca se puedan organizar grupos de semejantes, empezando por los propios.

Toledo Barcelona diada

asesinatos por la cara

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Dina Bousselham entra en campaña Leganés

En otra revelación de secretos de la CIA se ha sabido que en los meses previos a la entrada de Estados Unidos en la guerra de Vietnam de 1969 a 1973 Nixon, al que se atribuye cierta relación anterior y por tanto conocimiento del país de Asia que acabó precipitando su derrota ordenó liquidar selectivamente médic@s, maestr@s, científic@s, intelectuales y en general universitari@s nativ@s del país que proyectaba invadir e invadió. Con motivo del homenaje de sus colegas a la periodista rusa Anna Politkóvskaya asesinada a tiros en el ascensor de su vivienda otro escritor de éxito entre lectores de habla inglesa, aunque nativo de otro país nórdico, residente de incógnito en Barcelona, pues ni siquiera fue traducido al español resaltó la paradoja que todavía haya tiranos capaces de molestarse por las palabras que se escriben hasta el punto de ordenar 1 asesinato de esa guisa. La estrategia de los que ostentan el poder en el seno de las organizaciones que aspiran a perpetuarse es siempre la misma: tupidas corazas desplegadas en forma de escudos protectores repletos de incompetentes para que nadie ose poner en ningún apuro a los mandos aún a riesgo de hundir las propias organizaciones por colapso.

– Las tragedias purgan las de los espectadores, descubrió Aristóteles, las imágenes se han instalado en nuestras vidas, no tienen repercusiones sobre los sucesos en los que son captadas aunque pueden ser el pretexto, pero sí, y más de las que creemos y hasta de las que conocemos, sobre acontecimientos posteriores. Es la vida la que imita las imágenes, el consumismo de cosas, objetos, aparatos, marcas, experiencias, etc. ha sido consecuencia de su multiplicación a través de los medios de comunicación, pero la cosa no termina imitando las apariencias, también imitamos los comportamientos. El problema ahora es que hasta los ejemplos más deleznables tienen adeptos hasta habernos obligado a acostumbrarnos y soportar casi con desdén asesinos múltiples que no tienen nada que ver con los sofisticados relatos de 1 muerto para 1 refinado asesino armado de “razones”, dicho con todas las reservas, perfectamente intercambiables como cromos también las víctimas, pero qué cromos, qué estampas. Los asesinatos de imagen son un nuevo móvil de crimen o de acto de violencia que añadir a los conocidos. Algunos titulares de periódicos y revistas sobre sucesos de estas características:
– Maté la portada de un disco, Yoko, le decía David Chapman, el asesino de John Lennon, a su viuda a través de los que le entrevistaron en la cárcel al cumplirse otro triste aniversario de uno de los crímenes mas estúpidos del siglo XX, cometido en Nueva York, el 8 de diciembre de 1980, “por favor, entiéndeme Yoko, no estaba matando a un ser real, maté una imagen”. “Los niños no saben distinguir los muertos del telediario”, decía el titular de una revista semanal al narrar el crimen que costó la vida al niño de Liverpool James Bulger, de 2 años, a manos de otros dos niños de 10 y 11 años que le secuestraron de manos de su madre en un centro comercial, le torturaron cruelmente y le asesinaron, “de los que salen en las películas”. “Ferri”, fracasado hombre de negocios de San Francisco de 55 años que hablaba 3 idiomas y había trabajado de ingeniero, “mató a 8 personas para contar su historia en televisión”. Ferri se suicidó después del crimen múltiple, pero según una nota que encontraron en su maletín, era un acto premeditado al que pensaba sobrevivir para contar su historia en programas de debates y entrevistas de televisión. “Por el asesinato a la fama: Christian Didier”, extaxista de 49 años, escritor fracasado, llevaba buscando obsesivamente la fama desde hacía años y fue detenido en una rueda de prensa en la que narraba a los periodistas su crimen en estos términos: “Cuando le tuve delante, disparé 3 veces. No se cayó. Increíble su energía, como Rasputín delante del príncipe Yusupov. Me dijo: “Cabrón”. La última bala se la disparé en la frente o en la nuca, ya no me acuerdo. Vi cómo sangraba y se derrumbaba. Entonces me sentí aliviado”, “maté a la serpiente Bousquet”, acusado de colaboracionismo con los nazis por el envío de judíos franceses a los campos de exterminio, “para conseguir protagonizar un telediario”. “8 niños bien” violaron repetidamente a una compañera de clase (de 17 años; el suceso ocurrió en Toulouse, Francia) y lo filmaron todo para vender las fotos”. En España son tristemente recordados los asesinos del rol, imitadores fatídicos de las andanzas de Patrick Bateman, protagonista de American Psycho de Bret Easton Ellis, de los que incluso llegó a publicarse el lamentable relato en los periódicos de noticias. Estos crímenes cada vez más frecuentes se adaptan a un esquema escalofriante: una persona o grupo de personas con las facultades mentales y sociales alteradas, atenta contra la vida de otra persona reconocida públicamente o con crueldad y saña inigualables contra personas sin relevancia pública, o anónimas, fundamentalmente niños de corta edad y mujeres, buscando notoriedad pública (salir en los telediarios) con estos terribles actos. “Resulta difícil aceptar”, decía el editorial de un periódico estadounidense refiriéndose a los asesinatos de turistas extranjeros que se cometen actualmente en Florida y ampliando esta reflexión a otros de parecida índole que suceden principalmente en Los Angeles, Washington y Nueva York, “que existe una nueva cultura criminal para la que el terror y la destrucción son fines en sí mismos”. Esta incomprensión puede ampliarse al secuestro, tortura y asesinato del que fueron víctimas 3 niñas de Alcasser, Valencia, que conmocionó a la opinión pública en el invierno del 92, y otros de parecida índole que, cada vez con mayor frecuencia, salpican de sangre los telediarios y las páginas de sucesos.

Si los móviles de todo crimen o acto de violencia son difícilmente comprensibles, la crueldad y la saña con la que se manejan estos asesinos por la imagen es hoy por hoy inexplicable. Algunos escritores han rescatado del pasado olvidado la Bestia ancestral que todos, unos más que otros, llevamos dentro, una reminiscencia de nuestros primeros antepasados, los animales, pero es más lógico pensar en una enfermedad mental y social del futuro, ocasionada por las imágenes, que está dando sus primeros síntomas. Un régimen carcelario severo, con agresiones físicas y vejaciones contínuas, refuerza la actitud destructiva de los psicópatas. La multiplicación de experiencias audiovisuales (para entenderlo tratemos de pensar en un tiempo sin televisión y otros medios de comunicación de masas: así han sido todos los años anteriores a 1969, cuando un ser humano pisó por primera vez la Luna y todos los que teníamos edad fuimos testigos directos a través de la pantalla mágica que por entonces entró en todas las casas y cambió nuestras vidas) no incide de la misma manera en todas las mentes. Si Marilyn Monroe, Michael Jackson y otros muchos son modelos sociales que tienen imitadores de sus apariencias y comportamientos en todo el mundo, Jack el Destripador y Rambo también. Cuando estos últimos pierden de vista los límites que separan la realidad de la ficción, sobrevienen los desastres. Apenas un 5% de la población son psicópatas (enfermos mentales) y/o sociópatas (enfermos sociales por la pobreza, los malos tratos o cualquier otra forma de marginación) potenciales, personas para las que estos crímenes aberrantes son el único medio para protagonizar un telediario y esos diez minutos de celebridad en la televisión que, según Andy Warhol, anhelan durante toda su existencia muchas personas. El 95% restante somos víctimas potenciales. Las Laura Palmer de estas historias ya han sido enterradas y olvidadas, pero la vida continúa para sus verdugos. Los casos reales que se parecen tanto a los de las películas y los telefilms, despiertan una extraordinaria atención en la opinión pública, lo que no es para menos. Las vidas reales de los que las llevan a cabo, son objeto de un debate en el que un número preocupante de personas están dispuestas a estampar su firma en hojas en las que se pide la pena de muerte para ellos. Algunos realmente lo pagan con sus vidas en los estados en los que aún conciben esta condena radical, pero la mayoría están encarcelados cumpliendo penas por más de 10 años. Probablemente tienen en sus celdas aparatos de televisión y video, radio, libros y revistas a su gusto. Nada ha cambiado para ellos, viven en su mundo de imágenes y esporádicamente aparecen en ellas al ser recordados los terribles actos que protagonizaron negativamente. Han conseguido ser parte de la película. David Chapman, el asesino de John Lennon, había recorrido miméticamente los pasos de Holden Caulfield, el protagonista de la novela El guardián entre el centeno (1951) en las horas previas al crimen. El célebre relato de Salinger también era el libro de cabecera del adolescente que disparó contra Ronald Reagan y miembros de su escolta para impresionar a la actriz Jodie Foster, de la que estaba enamorado a distancia y a la que acosaba con su correspondencia. Nadie ha encontrado nada en los escritos de Salinger que incite a los adolescentes solitarios a ver un Wanted/Se busca bajo los retratos de personas vivas más reproducidos en los medios de comunicación de masas, como lo eran Ronald Reagan y John Lennon en el momento de los atentados de los que fueron víctimas. Sobre su imagen pública, el escritor Jerome David Salinger (Nueva York, 1919) ha mantenido una actitud hermética a lo largo de toda su vida, radicalizada a partir de 1965, cuando se negó a publicar nuevas obras de ficción en respuesta a los que quisieron promoverle como santón de la cultura hippy. Cumplió su palabra y siendo una verdadera celebridad por los cuatro relatos y el libro de cuentos que se conocen de él, con admiradores en todo el mundo, solo existe un retrato de Salinger, el que le hizo a traición su examigo Paul Adad a través de la ventanilla del coche cuando se despedían, probablemente para siempre. El gesto desencajado, aterrorizado del escritor y el puño con el que amenaza al fotógrafo, es la viva ilustración de su opinión sobre las imágenes. Las víctimas suelen ser mujeres, los verdugos siempre varones. No tiene sentido involucrar a Salinger en los actos de sus lectores de mente más calenturienta, aunque se haga buscando explicaciones racionales a actos tan incomprensibles. Los asesinatos para salir en los telediarios parecen ser el vértice sangriento de unos comportamientos humanos que están siendo modificados total o parcialmente por las imágenes, también en las actitudes amorosas, en los intercambios comerciales y en el trabajo. La confusión entre la realidad y la ficción, tema de El Quijote y de buena parte de la creación literaria universal, se ha magnificado con la invención de las técnicas para captar imágenes y de los medios de comunicación para difundirlas masivamente en todos los rincones del planeta. Las explicaciones, las respuestas, el traducir a términos racionales el misterio de las imágenes para saber cómo están influyendo en nuestras vidas es una tarea pendiente. Es posible que tengan un lenguaje propio aún sin desentrañar y que están pasando cosas que no entendemos porque aún no conocemos ese idioma. Una curación mediante imágenes de probables tendencias psicopatológicas la experimentó el fotógrafo Joel Peter Witkin. Nació en Nueva York, en 1939, junto con un hermano gemelo, pintor, de parecidos gustos a los suyos, y una hermana que no les sobrevivió al triple parto. Sus padres, un judío ruso y una católica italiana, se divorciaron rápidamente por desavenencias religiosas. A los 6 años fue testigo de un accidente de tráfico en el que la cabeza de una niña de 9 años, seccionada del cuerpo en la colisión, llegó rodando hasta sus pies. A los diecisiete tuvo su primera experiencia sexual con un hermafrodita. Poco después, en el servicio militar, le asignaron la tarea de fotografiar los cadáveres de sus compañeros muertos por accidente o suicidio. Se alistó voluntario para cumplir la misma tarea en la guerra de Vietnam. A su regreso estudió arte en Nueva York y sublimó sus terribles experiencias vitales creando impactantes imágenes de cadáveres diseccionados y seres deformes, también humanos, que levantaron olas de admiración cuando se expusieron en los museos norteamericanos y europeos en la segunda mitad de los ochenta. La obra reciente de Witkin es mas artística, mas intelectual, mas complicada, pero los monstruos que fotografió (en una entrevista dijo que él no buscaba a estas personas, que eran ellos los que conociendo su trabajo, le buscaban a él para que los fotografiara) en su primera época y la manera en que lo hizo, destrozó con creces los límites de la violencia en imágenes conocidos hasta entonces. Pero había sinceridad: la obra de Witkin era consecuencia de sus vivencias. Los imitadores que surgieron a la sombra de su fama, buscaban el éxito fácil con el recurso al tremendismo (durante unos años daba pánico hojear las revistas especializadas en fotografía) y hundieron esta tendencia que, de alguna manera, demostraba que una persona podía sublimar terribles experiencias vitales creando imágenes artísticas y alcanzando notoriedad pública con ellas sin causar daño. En La naranja mecánica, la novela de Anthony Burguess y la película de Stanley Kubrick, ambas de importancia pareja (es un caso raro en el que los críticos no saben si dar más valor al novelista que imaginó la historia o al director de cine que hizo de ella una impresionante traducción en imágenes) se plantea en ficción el tema de la curación del mal de imágenes mediante imágenes. El malvado Alex, un adolescente del Londres del futuro que predica y practica la ultraviolencia en el trato con sus semejantes, es reeducado por las autoridades con una sobredosis de sus mismas armas, la música de “el gran Ludwig van” (Beethoven) asociada a imágenes de ultraviolencia real: campos de concentración nazis, bombardeos indiscriminados de ciudades y combates de las dos guerras mundiales, disturbios callejeros sangrientos, catástrofes, etc. A Alex le extirpan la violencia, pero cuando regresa a su mundo, incapaz de levantar su mano para defenderse siquiera, es víctima de la violencia vengativa de sus antiguas víctimas. Esta película fue prohibida en los cines ingleses a la semana de su estreno hasta hoy porque algunos espectadores, lejos de captar la moralina, quedaban fascinados y querían emular al Alex untraviolento de la primera hora de película, aumentando espectacularmente en las calles de Londres los índices de violencia. Los directores de cine Carlos Saura (Deprisa, deprisa) y José Antonio de la Loma (Perros callejeros y una larga secuela) hicieron una traducción española de La naranja mecánica, narrando la vida de los jefes de pandillas juveniles (el Vaquilla, el Guille, el Melones, el Clemen y otros, alcanzaron la dudosa celebridad pública que proporcionan los telediarios y las páginas de sucesos con sus fechorías) que sembraron el terror en las calles de Madrid y Barcelona durante la década de los setenta.

– El Jaro murió el 24 de febrero de 1979, recordaba el periodista Jesús Duva en un artículo que actualizaba los destinos de estos célebres delincuentes, “cuando apenas había cumplido los 16 años. Un vecino del paseo de la Habana, de Madrid, le mató de un disparo efectuado con un rifle de cazar elefantes. En el momento de morir, el Jaro llevaba en un bolsillo la cartera de plástico en la que guardaba un puñado de recortes de periódicos sobre sus hazañas, que él solía enseñar con orgullo a quien quería oírle. El Jaro y sus troncos fueron un día a ver la película Perros callejeros y desde entonces adoptaron la forma de actuar de los pandilleros del celuloide. En este mismo artículo se dice que actualmente el Vaquilla está escribiendo sus memorias en la cárcel.

– Hay menos violencia que antes, declaró en 1993 Luis Rojas Marcos en 1993, jefe de los servicios de salud mental de Nueva York, pero señala un rasgo diferencial: “la fascinación que hay ahora por la violencia hace que el causante sepa que va a ser visto por la sociedad, que va a tener acceso al público. Podemos hablar de una violencia mas rebuscada, mas intelectualizada, menos salvaje desde el punto de vista animal (el animal se come a otro animal y no parece que disfrute en el proceso, lo hace por necesidad). La violencia de hoy es mas civilizada (entre comillas), mas preparada para salir en televisión”. También es mas cruel, gratuita, absurda, irracional, etc. El asesinato por la imagen es una enfermedad social tan real como la vida misma que, de momento, no tiene curación y, lo que es peor, parece que está dando los primeros síntomas: esto que está empezando a pasar ahora, solo es el principio.

global MAXY Chumy Chúmez en serio | eXp. @ACADEMIA15M

¿perdidos en la nube?

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isis cher

Quién más, quién menos, se necesita tener abiertas varias pestañas del navegador de Internet para poder decir que estamos digitalizaos. El escritorio de las bitácoras, como éste WordPress 3.4.2 en el que estoy grabando ahora lo que se me ocurre, algo de lo que hay testimonios en piedras de Mesopotamia, el territorio entre los ríos Tigris y Eúfrates, donde parece que también nació la agricultura, de hace 5500 años, si solo tuviéramos 1 blog o bitácora, conectao a 1 cuenta de correo electrónico, es lo más básico que se me ocurre en lo propiamente digital. Menos que éso hay marcos digitales en los que si se graban en el mismo directorio o carpeta las imágenes y sonidos que se reproducen por autorun al encenderlo, pero éso que se ve también es 1 navegador, probable que Internet Explorer 6, el básico de Windows, que es el que funciona en el propio equipo dotao del sistema operativo más usao como explorador de archivos. El otro de los navegadores elementales fue Netscape Navigator, desaparecidos en combate los que lo hicieron hace lustros, pero como al chapar liberaron el código para joder a Bill Gates, que fue el que impuso el modelo de código propietario, registrao en patentes, o lo intentó pues con la misma parece que estamos asistiendo a su fracaso y arrepentimiento, creo que, más o menos modificao es el que se utiliza en los lectores electrónicos, que sería el equivalente al marco digital en lo más básico.

Acabo de copiar lo que llevo hecho en el bloc de notas, el editor de texto pero sólo como medida de seguridad pues antes se me borró lo que hice al grabar. Quiero decir que de momento aquí, además de que se puede ver en Internet en adelante, también lo puedo recuperar. No olvidemos que el sentido de la escritura, tanto en piedras como en la nube, fue para tratar de recordar lo más memorable lo que se hablaba. En ese sentido la escritura, de donde se deduce la lectura, es 1 traducción del habla, posición del lenguaje que se considera nuestra facultad más distintiva en la naturaleza. En lo púramente digital necesitamos como mínimo 1 navegador, y si además estamos conectaos a Internet, 1 correo electrónico que utilizamos necesariamente en los registros e inscripciones, entre otras la de la conexión.

Sin salirme de esta pestaña del navegador, pues el resultao lo voy viendo en otra según actualizo lo que sigo grabando, creo que he respondido a la pregunta quién o sujeto y qué u objeto o complemento, como en las clases de lengua de las escuelas. Ahora toca cuándo, la circunstancia de tiempo, pero como tengo que levantarme a revisar fechas de publicación en papel y como antes se ha comido lo que he escrito el monstruo éste y no sé cómo recuperarlo ni lo veo por ningún lado, voy a seguir en el bloc de notas, donde también hay corrector ortográfico y de errores en la escritura. Al poner las etiquetas o tag me he dado cuenta que el correo también se ve frecuentemente en la pantalla del navegador y por tanto, como en los marcos digitales, el bloc de notas y los lectores electrónicos de lo ajeno, aunque estén registraos, serían pestañas, accesorios o aplicaciones, lo que está de moda, creo que lo último, las célebres #apps que se montan sobre otros dispositivos. Los que tengan teléfono, donde se puede hablar y oír lo que se habla, hasta las personas entradas en edad que tienen dificultades para anotar números y palabras por escrito, y nos planteamos dar el salto a lo digital como sujetos pues el objeto o instrumento en sí está superdigitalizao, igual que los marcos digitales que pueden usar personas mayores, se nos ofrece casi de serie conectar nuestro número de móvil a Facebook, Twitter y YouTube, citadas por orden alfabético, que son sin duda las 3 #apps, aplicaciones, adornos que discurren necesariamente sobre otro dispositivo, en su caso el navegador y sus pestañas. Aceptando que el coche es 1 máquina (navegador) y que hay manuales para sacarse el carnet o registro (correo electrónico) necesario para conducir para personas que no hablen la lengua del estado que sea o que no sepan casi ni leer, las aplicaciones serían los faros para ver de noche, espejos retrovisores, cinturones de seguridad, parachoques, maleteros, etc. que sí pueden venir o no de serie y pueden ser mejores o peores, cambiarse en parte, igual que los otros componentes. Otra gente se ha iniciao en los videojuegos, desde los célebres marcianitos y comecocos de las máquinas tragaperras de los bares de los años 70´s perotuve el mítico navegador Netscape Navigator y fue 1 de las razones más poderosas para que contra viento y marea procurara intentar arreglar el equipo informático antediluviano de la 1ª conexión a Internet. Hace poco me ha reventao la pantalla, que era de esas abombadas y pasaron ya años desde que también reventó la torre y no hubo forma de arreglarla ni lo merecía, aunque eso sí, ya tenía otros dispositivos a los que había trasladao mis imágenes y escritos. Hace poco tiempo me han dicho que mis páginas web, todavía visibles las 1º (como el trozo con el que inicié la entrada o post que se ha perdido) parecen el diseño que se llevaba en los años 80´s, algo imposible. Utilizo como referencia de prueba el relato American Psycho de Bret Easton Ellis publicao en 1992 en el cual el personaje ultramoderno y deshumanizao que lo protagoniza, está a la última en dispositivos tecnológicos (a quien lo haya leído, lo recomiendo como 1 gran clásico de la literatura universal, no le podrá quedar duda de que para su elaboración Ellis se compraba las revistas que marcaban tendencias en moda y tecnología) pero no tiene teléfono móvil, algo que en aquellos años solo tenían los dueños de las empresas de Wall Street, entre otras cosas porque había que instalarlo en los coches, de cuya batería se alimentaba, pero también de su antena, como aplicación u accesorio.hice 1 foto en 1993 de alguien hablando por teléfono móvil por la calle, casi como 1 acontecimiento que me recuerda la anécdota que se atribuye a Cervantes en torno al año 1600, y es que cuando veía 1 papel por la calle se acachaba a recogerlo para ver si había algo escrito en él. Algunas de mis páginas web siguen ahí tal cual las hice, esta mañana he encontrao 1 par de esas que, de momento, me sirven para poner ejemplo de fechas y procedimientos, pero son de finales de los años 90´s. Hace por tanto 15 años que hago ésto mismo que estoy intentando explicar y, en cierto modo, lo que se hacía a finales de los 90´s me encanta. De hecho las páginas web que puedo considerar propiamente mías, hechas casi a pelo, en el bloc de notas pueseditaba en el que venía incluído de serie en Netscape Navigator, son la evolución de 1 plantilla o template HTML en su versión básica, pues había otras de pago. Salvando la distancia temporal, eso de lo que hablo son el equivalente a los actuales temas de WordPress entre los que podemos elegir, algo así como sime hubiera quedao con el Kubrick o el Classic de la versión 2.9.2, la más célebre de las antiguas, y lo hubiera evolucionao por mi cuenta. El paso siguiente a la plantilla HTML de los años 90´s sería el sistema de blog y bitácoras Blogger cuando todavía era de su creador @biz Stone, quien después de vendérselo a Google, actual propietario, también de YouTube, fundaría Twitter a partir de 2006. Como quiera que en esos 1º años solo se podía elegir entre sus plantillas yintenté meterle mano a la mía, aunque @biz no se acuerde y haya perdido ésa cuenta de correo electrónico (tengan siempre más de 1 en diferentes proveedores) en otro cambio de operador telefónico, podría demostrar que mantuve 1 animada conversación con los programadores o desarrolladores originales de Blogger y 1 de los resultaos es que debajo de las actuales plantillas suele aparecer 1 botón que permite personalizar algunas y a la vez, és casi el fundamento de las de pago, dar más posibilidades de elección en los colores y también en las funciones, lo que en la conversación antigua llamaron custom y que demuestra que lo 1º que intenté fue meter mi plantilla HTML de antes en otra de las que se ofrecían a elegir. Hasta aquí el qué, quién y cuándo de la cosa, pues recibí la pertinente visita, a la que como mínimo tengo que ofrecer compartir la conexión y además me he puesto nostálgico recordando los 90´s del siglo XX, por lo que me apetece continuar este relato escribiendo sobre 1 de esas plantillas HTML que evolucioné.


deberes Casillas octubre

#inquisition S A since 1232

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En realidad nunca se fueron, al menos en España, donde por desgracia se inventó algo parecido antes incluso que llegaran la imprenta, la tinta y el papel de China. En los llamaos siglos de oro culturales, el XVI y el XVII, cuando en el imperio de los Austria no se ponía el Sol, eran los conocimientos en vientos, mapas de navegación y cómo se hacían tran tremendos barcos de madera hasta sus últimos detalles, lo que se protegía, como se ve en las películas de piratas, donde antes de hundir el barco siempre trataban de tomar su control, igual que usar barcos españoles capturaos de los que incluso se conserva el nombre, los mismos por los que se esquilmaron los preciosos bosques de robles y pinos cercanos a las costas y ríos navegables pa los palos y listones, casi tan emblemáticos como las banderas negras de la calavera, pero desde la #Revolution industrial lo único que se protege es cómo se somete y pisotea al pueblo por parte de 1 infame plaga chorizos como no se ha visto nunca. Si Vds mantienen blog, algo que les recomiendo y casi les deseo, pues no se me ocurre otro pasarratos tan barato y a la vez tan provechoso (lo emparentaría con los libros de autoayuda si no tuvieran tan mala prensa) seguro que ya saben de la importancia del título junto con la foto o vídeo con que se inlustran, y por supuesto las etiquetas que lo ponen a tiro, pues casi que los teníamos hasta que han empezao a gustar o disgustar a los propios ladrones.
– No nos dejan decir na. ni el santo del día; mandé que se supliese lo suprimido con la letanía y el credo y ni eso se consintió, se quejaba en fechas relativamente recientes el célebre editor Mencheta, que fue 1 sujeto, del rigor con el que se ejercía la censura contra sus periódicos. En la Historia crítica de la #inquisition española Juan Antonio Llorente, que antes fue secretario del autodenominao santo y oficio en Madrid a finales del siglo XVIII, retrasa su origen hastal año 1232. Todas las sociedades Hom@ han tenido y tendrán sus disidentes, heterodoxos más o menos solitarios o en grupos derrotaos de perdedores, pero nunca tanta brutalidad tan masiva como en la Europa de los siglos XVI y XVII (se dice que la temática de la brujería, quese daba por hecho cierto, en vez de negarse como en otras épocas, antes y después, fue producto de la imprenta recién llegada a Europa desde China, donde había sido inventada junto con la tinta). ¿Cómo se pudo llegar a creer que alguien podía volar por el aire y recorrer largas distancias montada en 1 escoba? Entre los años 1550 y 1650, 100 años de locura, la vieja Europa sin excepción se convirtió enuna inmensa pira humana. Se estiman 500.000 convictos y confesos de brujería y no sólo Juana de Arco los quemaos en las diferentes hogueras por doquier. Comunos cardan siempre la lana, normalmente los mismos, el epicentro de la quema se situó en Alemania y sus más encendidas llamaradas se propagaron por Suiza y los Países Bajos y un poco más apagadas llegaron alas regiones mediterráneas. Más o menos, las hogueras fueron frecuentes durante los años citaos en las regiones que habían sufrido cualquiera de las interminables guerras de religión entre sectas del mismo grupo, es decir, católicos ortodoxos contra los llamaos protestantes y otros heterodoxos y en general, los perdedores mientras quen otros laos las hogueras venían de antes contra judíos y árabes, luego donde no fueron tan frecuentes en los años más virulentos, se dilataron mucho más enel tiempo. Además de las impurezas raciales, eran delitos gravemente penaos pactar conel diablo, viajar porlos aires a largas distancias montadas en escobas, mantener reuniones ilegales en los llamaos aquelarres, adorar al diablo, besarlo bajo la cola, copular con íncubos, diablos masculinos dotaos de miembros fríos como el hielo, copular con súcubos, versión femenina de los íncubos, provocar granizadas, destruir cosechas, secuestrar y comerse niños desaparecidos entre otros. Las confesiones de haber cometido semejantes cosas, como si fueran posible no ya hacerlas ensu mayoría sino también confesarlo, se obtenían mediante terribles torturas en las que los acusaos deseaban la muerte antes que seguir soportando el tormento. Johann Matthäus Meyfarth, contemporáneo de las cazas de brujas y testigo de cómo se obtenían sus confesiones describió:
– He visto miembros despedazaos, ojos fuera de la cabeza, pies arrancaos de las piernas, tendones retorcidos en las articulaciones, omóplatos desencajaos, venas profundas inflamadas, venas superficiales perforadas, víctimas levantadas en alto, mantenidas cabeza abajo (estrapada), dando vueltas colgadas, verdugos azotando conel látigo, golpeando con varas, apretando con empulgueras (grilletes), cargando pesos, pinchando con agujas o enel potro con clavos, atando con cuerdas, quemando con azufre, rociando con aceite hirviendo, chamuscando con antorchas. Sino se obtenía la confesión o se retractaban solía haber otra ronda de torturas en laque aparecían cómplices y otros asistentes alos aquelarres o reuniones ilegales igual de inadvertidos. Con la confesión así aceptada las víctimas obtenían con frecuencia el privilegio de ser estranguladas momentos antes de ser quemaos en la hoguera. Otros contemporáneso de la quema de brujas citaos por el antropólogo Marvin Harris como Giambattista della Porta, contemporáneo de Galileo, describieron 1 ugüento corporal alucinógeno de tono verdoso que provocaba un sueño profundo de lque cuando se despertaba narraban visiones fantásticas como lasde los relatos de otros contemporáneos como Miguel de Cervantes en Los trabajos de Persiles y Segismunda o William Shakespeare en Hamlet e incluso los confesos antela #inquisition cuyo agente alucinógeno, incluso al tacto parece ser la atropina, otro alcaloide contenido en la mandrágora, el beleño y la Atropa belladona conocidas en Europa desde antiguo, ya citadas por Hipócrates, quese considera padre de la Medicina, como somníferos, aunque se desconoce cómo las preparaba. Desde casi siempre por tanto los escritor.es & español.es se han tratao de dar a conocer a hurtadillas, por ejemplo recitando coplillas de su invención en los entierros de otros escritor.es. La pintura más conocida del romanticismo español representa la escena en la que Zorrilla se reveló a un puñado de intelectual.es local.es enel entierro extramuros de Mariano José de Larra, que se había suicidao pegándose un tiro en la sien, según algunos tras un desengaño amoroso, según otros apesadumbrao por los males de la patria de manera parecida a como ahora se suicidan los inversores de capitales bancarios tras los batacazos de la bolsa o la vida, como se sabe. El propio Zorrilla que se revelaba desa guisa huyó poco después de la trágica existencia que España ha reservao a sus escritor.es a México donde quizás por su audacia entró al servicio del tirano local. Quiso la fortuna que en un viaje que hizo de incógnito a la patria se produjera el magnicidio de su protector mexicano pasado a su vez por las armas de forma que Zorrilla que por momentos se había sentido a salvo se tuvo que quedar entre nosotros pa soportar la bohemia y la tunda de desprecio de sus contemporáneos hasta que murió en la indigencia y el desprestigio hasta el punto de consagrarse tras su muerte que así es, así parece la cosa en esta tierra tradicionalmente regada por la sangre de los escritores. En otro acto no se sabe si de homenaje o de protesta por el asesinato a tiros de otra escritora rusa celebrao en Barcelona otro escritor de éxito alemán o francés que escribe en inglés y vive de incógnito en Barcelona, todas las precauciones son pocas, se declaró sobrecogido por la candidez de quienes ordenaron ejecutar un atentado gasteril con el reguero de sangre que dejan los asesinatos y de una mujer escritora además cuando la palabra, especialmente la escrita que hay que descifrar leyendo parece haber perdido to valor. Más realista o más moderno el topoderoso Javier Solana que en una reencarnación anterior ya fue ministro de educación y de cultura, citado como autoridad incluso por el mismísimo Fidel que con motivo de una visita a Turquía celebraba el tacto de las autoridades turcas en sus aspiraciones europeístas por haber presentao como héroe abanderao al delincuente que mató a tiros en una concurrida calle a otro escritor. Bienvenidos los turcos a la Europa de las subvenciones a la agricultura y los premios rurales a los desconocidos que exigen controles ferreos, cuando no a tiros sobre lo que escriban los demás, a ellos que los registren mientras que los embajadores culturales son los que se cortan o les toman el pelo los que les manejan como productos en la sombra a beneficio de los niños pistoleros al tiempo que exigen a gritos o gruñidos que se recorten las libertades ajenas, especialmente la de expresión a sus paisanos con el pretexto que es demasiao, sobre to la de los que hilan las palabras cuando lo que ha molao siempre es pegar saltos común energúmeno y gritar como si se estuviera reuniendo una piara de cabras en pleno monte.