el maquinismo

5 Chanel

– Las (todavía llamadas) nuevas tecnologías, van a matar los dioses antiguos y dar a luz otros, Yuval Nohah Harari, antropólogo israelí. El caso del ordenador de hace 10 años de Pablo Casado, como antes los 2 MacBook Pro de Bárcenas destruidos a martillazos, o el iPhone de Diana Quer, tienen en común recordarme mis años de teleoperador, y lo mucho que me molestaba que mi puesto de trabajo fuera el más codiciado. En lo que sería el reconocimiento de mi habilidad en su manejo, creo que todavía podría demostrar recurriendo a testigos que las tardes que había pocas reclamaciones, mi especialidad, mis jefes me ponían a revisar los puestos que habían quedado vacíos porque se había roto el teclado, el ratón, la centralita telefónica, que era otro ordenador, o el propio aparato; y respecto de la posibilidad de guardar documentos comprometedores o personales, además de que raramente conseguía ocupar el puesto que me asignaban más de 1 semana (casi siempre operé en el turno de tarde y hacía guardias los finde, pero elegía mi sitio cuando podía por pillarme cerca de la ventana con mejores vistas o de la puerta de salida y los descansos) también era frecuente que midieran los tiempos de las tareas o 1 observador, o directamente con aprendices. Lo que me molestaba realmente es que quitándome el puesto (manejo ordenadores desde 1988 ininterrumpidamente y soy mecanógrafo titulao desde mucho antes, además de cursillos del #paro, experiencia laboral de lustros, mantengo el tipo con mis cuñaos y familiares menores) menospreciaban mi habilidad en el manejo de la máquina a la que atribuian que mis registros fueran mejores que los suyos, o simplemente que se me diera tan bien la cosa como para no preocuparme de sistemas operativos, marcas, contar las pulsaciones o cualquier otra que se ocurra. Que sean jueces los que ordenan las periciales en los 3 casos que los ordenadores personales se convierten en pruebas judiciales de manera inequívoca, o que las pesquisas se encarguen a policías y guardia civiles, cuando no a los servicios secretos de países como Israel, me animan a pensar que la añagaza según la cual se atribuye vida propia a lo que sigue siendo 1 máquina, ocurre y funciona de manera parecida al animismo de los primitivos, muy parecido al de sus mascotas que en algunos casos sonaos han convertido en herederos. En los años inmediatamente anteriores ocurría algo parecido con las marcas de cámaras fotográficas, objetivos y accesorios, de forma que había publicaciones pretendidamente artística y exposiciones en los que indicaba la marca, objetivo, diafragma o velocidad, en vez del título o descripción de la foto, o cualquier otro detalle de lo que representaba y el motivo por el que había sido elegida, supongo que entre otras del mismo carrete, cámara y objetivo que si hubiera sido el motivo, también deberían estar expuestas. Que confunden el hardware con el software es 1 forma amable de decirlo.

– La fe en el progreso de la ciencia ya es 1 indicador más fiable de felicidad que la religión, @jorgebmontanes. Además de mandarme a tratar de hacer funcionar los equipos que desahuciaban otros y cronometrarme la duración de las tareas para calcular los tiempos medios, otro de los indicios que demostrarían que la confusión entre hardware y software no está tan generalizada como se cree en sitios en los que se tiran de ambas, es que muchas otras tardes también disfrutaba de la presencia de aprendices a los que ponía a mirar, luego dejaba el ratón, teclado e incluso los auriculares con los clientes, hasta que 1 vez que fue la que más me molestó, mi alumna era 1 jefa a la que se trataba de actualizar después de 1 larga baja por embarazo. Los jefes tenían puestos especiales, en especial por los programas de mensajería por los que se comunicaban entre ellos, pero lo que yo no calculaba es que también podían hacérselos instalar, y a esta que digo le faltó tiempo para quedarse guapamente con el mío, sin otra novedad que no pude ni burlarme cuando le venían mal dadas, pues de la misma forma que seguía las trayectorias de los aprendices que me tocaban en suerte, también me aficioné a observar las tareas de los que me quitaban el puesto, de forma que cuando les venían mal dadas, pues es evidente que los ordenadores no hacen los trabajos, con el resultado que también era culpa mía por creer que les hacía algo parecido a amaestrarlos como las mascotas, lo que no dejaba de regocijarme.

#yo_rayo vias #graffiti #streetart

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